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La CGT convocó a un paro para el miércoles 29 ante “la decadencia de la economía”

En la reunión, los líderes sindicales recordaron la masiva convocatoria de los trabajadores del pasado 4 de abril.

Tras una extensa reunión, la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió ayer convocar al sexto paro nacional contra la gestión de Mauricio Macri. La protesta se efectivizará el próximo miércoles 29.
La decisión se tomó en el encuentro del Consejo Directivo, en medio de una fuerte interna entre el ala dialoguista, los gremios del transporte y los sectores duros.
La protesta sindical fue anunciada por los dirigentes Héctor Daer y Carlos Acuña.
Durante una rueda de prensa en la sede de la calle Azopardo, los sindicalistas indicaron que la medida de fuerza es en rechazo a “la aceleración de la decadencia de la economía de los trabajadores”.
“Terminó la reunión del Consejo Directivo. Hubo varios análisis, fundamentalmente uno muy pormenorizado y profundo sobre la  actual situación política, social y económica que afecta a los trabajadores y a las economías familiares”, expresó Daer ante el anuncio del paro.
“La huelga es una medida inversa a lo que está pasando ahora. Cuando hay desarrollo económico es para disputar las utilidades. Pero hoy es para pelear por las medidas que toma este Gobierno nacional, que no vio los miles y miles de trabajadores que estuvieron el 4 de abril, una gran movilización en la que participaron centenares de trabajadores bajo la lluvia”, sostuvo Daer.
Agregó que “por supuesto es una decisión que no es que te guste o no te gusta, es una decisión última en la que fracasa esta mirada de resolver problemas concretos que vemos a diario. Además es una determinación por solidaridad con lo que está sucediendo en el país. Para nosotros está primero la Patria, en este momento no hay sector que no esté afectado”, sostuvo de su lado el sindicalista Acuña.
Mientras, Daer, sobre este tema, también manifestó: “Hay compañeros que buscan trabajo y no tienen oportunidad. Se dio un debate enriquecedor para todos y es por eso que el Consejo Directivo convoca a una medida de acción de protesta de tipo directa”.
Por otro lado, consultado por el paro de servicios y transportes, Daer fue contundente: “Todos los sindicatos están confederados en la CGT, no pongamos más tinta en esto. Están todos lo sindicatos convocados a la medida de fuerza”.
Además agregó: “El paro no tiene nada que ver con la división en el movimiento obrero ni con lo político, tiene que ver con lo que nos pasa a todos los argentinos, con nuestra desesperante situación económica”.
“Nunca escuché que los medios hablen bien de los sindicatos. Lo digo por otros intereses que no tienen que ver con los trabajadores. Se pelean dos loquitos y se olvidan del objetivo de la movilización general en pos de los derechos de los trabajadores”, concluyó Acuña.

Reunión  
En ese contexto, la mesa chica de la central obrera recibió con antelación a los miembros de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En el encuentro mantenido en la sede del gremio de la construcción (Uocra), la dirigencia sindical le planteó al staff encabezado por el italiano Roberto Cardarelli su preocupación por la escalada de la espiral inflacionaria, además de los derivados del agravamiento del cuadro social y la necesidad de renegociar el contenido del acuerdo por el préstamo que consiguió la Argentina con el organismo de crédito internacional.
Los técnicos fueron recibidos por el dueño de casa, Gerardo Martínez, y una comitiva gremial que ya mantuvo dos encuentros previos con el organismo y una videoconferencia a través de  Skype.
En esta ocasión, los sindicalistas alertaron sobre el deterioro de la economía tras la última reunión en febrero pasado.
“Hay un agravamiento no sólo de los bajos índices de empleo, sino de la situación económica general  y de la inflación contra los pronósticos del Gobierno y el Fondo que decían que iba a bajar”, dijeron líderes cercanos a Martínez.
Además en la central critican a Macri y a los hombres de Christine Lagarde por su “falta de previsibilidad”.
En su última revisión del contenido del acuerdo, el staff del organismo pronosticó en abril pasado una inflación anual del 30 por ciento, ello implicó un diez por ciento más que lo proyectado en la segunda revisión de diciembre del año pasado, debido a la suba nominal de salarios, el incremento previsto de tarifas y las crecientes expectativas de inflación tras conocerse los últimos datos económicos oficiales.
En contraste con esos cálculos, ahora el Fondo ya prevé un alza de los precios del 43,7 por ciento para fin de año, lo que llevó el 29 de abril pasado a permitir la intervención del Banco Central de la República Argentina en el mercado de cambios y el fin del esquema vigente desde el mes de octubre del pasado año.
La evolución de la inflación genera inquietud en los sindicalistas, quienes en su mayoría se encuentran en plena negociación salarial y exigen la aplicación de ajustes automáticos en función de los datos emanados desde Indec o acuerdos trimestrales para evitar la pérdida de poder adquisitivo, junto con compensaciones por el 2018.

Paritarias atrasadas

Sectores sindicales críticos a la actual conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) consideraron que si bien todavía falta “hacer bien los números, las paritarias están superando la cifra del 40 por ciento, pero siguen más que atrasadas en comparación con los actuales niveles inflacionarios”. Además confirmaron que “algunos de los miembros del Consejo Directivo de la Confederación permanecen viviendo una burbuja que los aleja de lo que ocurre en la realidad del país”. Por otro lado, los sindicalistas díscolos con el oficialismo de la CGT cuestionaron el encuentro que tuvieron dirigentes de esa central obrera con representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI): “Eso fue parte del circo. ¿Para qué se reúnen con sectores gremiales? ¿Para decirles lo que ya han impuesto y no van a modificar?”. Expresaron que con el gobierno anterior “se peleaba por el mínimo no imponible, pero hoy tenemos que pelear para ver cómo mantenemos el poder adquisitivo y evitamos que despidan a más gente de los distintos sectores de la golpeada producción del país”. Agregaron que el “Gobierno nacional convoca ahora a la CGT para discutir los acuerdos básicos, pero deja afuera a las CTA. Estamos convencidos de que antes no pasaba lo que ocurre en la actualidad en absoluto: el hambre, la angustia y las necesidades que se están pasando hoy antes no sucedían”, finalizaron.

El Gobierno liberó fondos, pero no logró frenar la protesta

Antes de la reunión del consejo directivo de la CGT, el Gobierno liberó los fondos para las obras sociales previstos en un decreto que se había firmado hace poco más de un mes.
El retraso en la inyección de fondos, que se estiman desde el inicio de este proceso en 13 mil millones de pesos, había motivado un fuerte enojo de los gremialistas que dejaron trascender la idea de llamar a un paro esta semana.
La referida demora fue parte de una disputa entre el Gobierno nacional  y la CGT, porque la conducción de la central no había acompañado el proyecto de blanqueo laboral.
El fracaso del tratamiento legislativo de esta norma ha sido motivo de un cruce de acusaciones, en el que cada una de las partes señala al otro como responsable.
La decisión, que se vio plasmada en la resolución 373/19 de la Superintendencia de Servicios de Salud, apareció como un gesto de apaciguamiento de la puja y para intentar evitar la medida de protesta. Se librarán mensualmente unos 500 millones de pesos para engrosar el sistema que cubre los costos de tratamientos extraordinarios. Pero el primer mes el monto se elevará a 1.000 millones de la moneda nacional, por los pagos pendientes de abril.
El problema que busca subsanar este proceso se arrastra desde la época del kirchnerismo, cuando se acumuló una deuda de 27 mil millones de pesos al sistema de reintegros que se conforma con fondos aportados por los trabajadores.
El objetivo de este fondo es distribuir los gastos de tratamientos de enfermedades poco frecuentes, con elevados costos, tal como es el caso de la hemofilia.

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