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“SE HIZO JUSTICIA DIVINA”

Luego de dos días de huir de diferentes comisiones policiales, Franco Emanuel Sotelo (24) terminó muerto al ser embestido por un camión de mediano porte sobre la ruta nacional 12, en la misma zona donde se habían concentrado los operativos para atraparlo. Hasta ayer se buscaba determinar si se abalanzó sobre el vehículo en actitud suicida o si fue un accidente vial.
Lo cierto es que la persona más buscada de Misiones se vio rodeada por varios efectivos y móviles de la Policía que lo venían siguiendo y pudieron identificarlo. Cerca de las 16.45,  el acusado de secuestrar y violar a una nena de 6 años que está luchando por su vida, corrió desde las cercanías del ex local bailable 622, atravesó la colectora y subió un terraplén de diez metros hasta ganar la arteria nacional donde lo encontró la muerte.
Según los efectivos policiales que estuvieron en el lugar, una vez que el hombre cruzó la mano sentido a Posadas, a un kilómetro de la rotonda donde se encuentra el radar de Garupá, se paró sobre el hormigón armado que divide la calzada.
“Todo es materia de investigación. Venía siendo seguido a corta distancia cuando él traspone la ruta nacional. Se va a establecer acorde de las pericias si él se tropezó o fue profeso el lanzamiento frente al camión”, dijo a este medio el jefe de la fuerza provincial, comisario general Manuel Céspedes, quien estuvo en el lugar del hecho.
Si bien la versión inicial indicaba que el sospechoso de la violación decidió matarse, los responsables de la investigación pidieron mesura y se manejaron con mucha cautela. El hecho de que el cuerpo de Sotelo haya impactado contra una de las ruedas traseras es lo que hacía dudar al magistrado Marcelo Cardozo y la cúpula policial que dirigió el operativo.
Sotelo fue identificado rápidamente por sus tatuajes y llamó la atención, sobre todo, uno de San La Muerte en el brazo.
Una vez confirmado su fallecimiento, se montó un dispositivo de seguridad para que se puedan hacer las diligencias de rigor pacientemente y apartar -en lo posible- a los curiosos que rodearon la escena. Cerca de doce móviles policiales rodearon el cuerpo, en el kilómetro 1.349, aunque las fotos del presunto depravado arrojado en el piso se habían vuelto tan virales como la de su cara cuando se lo buscaba.
El camionero quedó demorado preventivamente mientras se realizaban los trabajos y en un breve diálogo con El Territorio confió: “Se me abalanzó de una, no tuve tiempo de maniobrar”. Además, confirmó que los efectivos lo venían siguiendo y en todo momento se mostró colaborativo con las autoridades. Luego, fue liberado.
Según pudo establecer este medio, el fallecido tenía en su poder envoltorios de marihuana, cerca de 2.000 pesos, 800 dólares, una cédula federal de otra persona y un celular que fue incautado para pericias por el personal de Cibercrimen. “El dinero y la comunicación eran una fortaleza”, admitió un investigador muy calificado.
Sobre la búsqueda, como informó ayer este medio, fueron afectados cerca de 350 efectivos, entre profesionales de las divisiones de Investigaciones, Homicidios y el GOE. El lunes, la información que había surgido indicaba que Sotelo estaba buscando una canoa para trasponer el río y que había comprado una gaseosa en el lugar para luego internarse otra vez en el monte.
“Estuvo a las 10.30-10.40. Me pidió una gaseosa y le vendí. Me pagó con un billete de $100. Diez minutos antes un oficial me preguntó por un tipo de traje. Después este vago cae y estaba de camisa, pantalón y zapato, con sangre en la mano y el hombro. Cuando me paga, le digo a mi mamá, le conté todo y llamamos a la Policía”, dijo Mario Bergalo, encargado de la parrilla El Eucaliptal y testigo fundamental.
Con esta información, la búsqueda se acotó y todos rodearon el lugar. Sotelo se movió, a la luz de los hechos, de forma cautelosa y eficiente en la vegetación, pero se sabía rodeado. La Policía no dejó de rastrillar y hacer ruido durante la noche para que se sepa en desventaja y eso, creen, terminó dando sus frutos.
“El monte te deja loco. Tenía hambre sed, todo. Estaba muy cansado”, agregó otro pesquisa.
Ayer por la tarde finalmente todo llegó a su fin. Un sereno del mencionado local bailable, donde se lo había ubicado anteriormente, advirtió actitudes extrañas en un transeúnte y rápidamente supo identificarlo. La Policía llegó al lugar y Sotelo, que dejó atrás un saco que había robado, empezó a correr con el torso desnudo.
Y así, una corta vida de 24 años asociada al delito, a los botines millonarios y una condena social por las atrocidades a una niña de apenas 6 años, terminó.

Sus tatuajes, clave para la identificación inicial de Sotelo

El jefe de la Policía de Misiones, el comisario general Manuel Céspedes, dialogó con este matutino en la escena del hecho y optó por la cautela, pero terminó confirmando la identidad del fallecido.
“Se están haciendo las pericias del caso, pero creemos, por todos los tatuajes y por los aportes de fisonomía que tenemos, que se trata de la persona que nosotros buscamos, más allá de que también sustenta esto el hecho de que estaba corriendo del personal policial en la zona donde estuvimos trabajando desde ayer -lunes-”, sostuvo ayer Céspedes.
Respecto de las circunstancias del choque que acabó con la vida de Sotelo, el máximo jefe de la fuerza provincial indicó que “todo es materia de investigación. Venía siendo seguido a corta distancia cuando él traspone la ruta nacional. Se va a establecer acorde a las pericias si él se tropezó o fue profeso su lanzamiento frente al camión”.
Por último, explicó que el camionero implicado iba a quedar demorado hasta que se culminen los trámites y sea notificado de la causa, pero recuperaría su libertad al cabo de unas pocas horas.
Cabe recordar que desde el lunes a la mañana en la zona donde finalmente ocurrió el hecho se había montando un imponente despliegue de seguridad en el que participaron más de 300 efectivos, quienes durante más de 12 horas realizaron rastrillajes y barridas en un predio de aproximadamente cinco hectáreas. Sotelo, sin dudas, estaba cercado y sólo era cuestión de esperar a un nuevo intento de fuga, el cual ayer finalmente se dio y terminó de forma trágica.
Otro de los que estuvo presente en la escena del caso fue el magistrado Marcelo Cardozo, titular del Juzgado de Instrucción Uno de Posadas, quien también confirmó la identidad del fallecido.
“Se le hizo una identificación rápida por los tatuajes que tenía, todos coincidentes y se trataría del imputado en el caso de Pozo Azul, pero después se le tomarán las huellas y se hará una identificación oficial”, manifestó Cardozo.
Luego, el magistrado explicó los últimos días de Sotelo y su intervención: “El domingo a las 14.30 se lo identificó y se lo localizó en una casa y con el auto en el que estuvo allá -por Pozo Azul-. Desde el domingo a las 15.30 se lo estaba buscando. Como se viralizó la imagen, mucha gente lo vio y entonces tuvimos muchas datos precisos pero también inciertos”.
“Ayer -por el lunes- tuvimos un dato importante de que estaba en esta zona, entonces se hizo un operativo importante y hoy (por ayer) lo vieron, los policías se identificaron, salió a correr y le pasó esto. Fue en un operativo cerrojo, desde ayer que se estaba con los perros y estaba acá”, añadió Cardozo.
El magistrado, además indicó que se está investigando el rol del policía sospechado de colaborar con Sotelo en su fuga del barrio Los Kiris y sostuvo que el uniformado será llevado hoy a su juzgado para ser sometido a declaración indagatoria.

El primer testigo que lo vio en Garupá

Mario Bergalo presenciaba ayer las labores de la Policía sobre la ruta 12 y parecía uno más de los tantos curiosos que siempre se aproximan. Sin embargo, Bergalo no es uno más, sino que resulta ser un personaje clave. Es que el joven fue quien el lunes atendió a Sotelo en un kiosco de la zona y no dudó en alertar a la Policía. “Estuvo a la mañana. Me pidió una gaseosa y le vendí. Me pagó con un billete de $100. Diez minutos antes había venido un oficial que me preguntó por un tipo de traje.

Después este vago cae y estaba de camisa, pantalón y zapatos, con sangre en la mano y el hombre”, relató ayer. La decisión de llamar a la Policía no fue sencilla y en realidad fue una acción de mucha valentía. “Después de que me paga, entro y le digo a mi mamá. Ahí hicimos un poco de tiempo para que ella llame a la Policía, le hicimos esperar por el cambio unos 15 minutos, entonces le di el cambio y se fue para el monte.

Por suerte, la Policía vino rápido”, culminó. Desde ese momento, Sotelo permaneció oculto y totalmente cercado por el operativo que montó la Policía en la zona con más de 300 efectivos de distintas dependencias de Posadas y localidades aledañas.

Sotelo fue dueño de 101 horas de tensión y miedo

Sábado 10-11 hs: Interceptó, golpeó, raptó y luego violó a una niña de 6 años. A su hermana de 12 también la agredió violentamente con un fierro, pero ésta pudo escapar. La menor de las víctimas continúa internada en grave estado.
Domingo 14.30 hs: Sotelo estaba oculto en una vivienda del barrio Los Kiris, pero un suboficial de la Comisaría Primera alertó a un familiar suyo sobre el operativo que se orquestaba en su contra. “Decile que se las tome”, rezaba el mensaje de WhatsApp. Al llegar la Policía, el sospechoso escapó por los techos
Domingo a la noche: Sotelo pasó la noche en una vivienda cercana, la cual estaba deshabitada e ingresó sin ser advertido. De allí robó una chaqueta y una corbata
Lunes 10 hs: Un testigo llamó a la Policía y relata que un sujeto de similares características le compró una gaseosa. La pesquisa se focaliza en Garupá, en cercanías al antiguo puente sobre el arroyo homónimo. Lunes 12 hs: La Policía montó un imponente operativo de búsqueda con más de 300 efectivos. Durante uno de los rastrillajes en el monte de la zona, hallan la botella de gaseosa que había comprado minutos antes y la chaqueta que había sustraído la noche anterior.
Lunes 16 hs: Un cabo de la Policía afirma haber visto un sospechoso de similares características correr desde el ex complejo 622 hacia el monte durante una de las recorridas realizadas.
Lunes 20 hs: Los rastrillajes pararon al caer la noche. Sotelo estaba acorralado. La Policía montó una guardia con 200 uniformados para custodiar la zona.
Lunes 23 hs: Efectivos policiales realizaron un allanamiento en la chacra 181 ante sospechas de que Sotelo pueda estar ahí. Da negativo.
Martes 8 hs: La Policía realiza nuevos rastrillajes por distintos puntos de la zona caliente. Sin novedades.
Martes 16.45 hs: Es avistado por la Policía cerca del ex complejo 622 y escapa. Al cruzar la ruta 12, lo atropelló camión. Los tatuajes lo delataron. Fue su fin.

Por Carlos Manuel Cardozo
(El Territorio)

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