Alberto F. firmó anoche relevamiento del secreto de Estado que fue el motivo que sorpresivamente suspendió la audiencia en Dolores. Furia oficial y juez sin opciones, la trastienda de la decisión. Contradicción: si hubo «secretos», ya no existe la «avanzada» de Casa Militar.
¿No sabía Bava que podía exponerse a este escenario? Consciente desde un comienzo de esta alternativa, el 1 de octubre –el mismo día en que lo convocó a indagatoria a Macri y procesó a Gustavo Arribas-, el magistrado consultó a la interventora de la AFI Cristina Camaño si debía relevarlo del secreto. La exfiscal respondió el 6/10 que ella no estaba facultada para hacerlo y que en todo caso debía hacerlo el Presidente. Recomendó que si esa situación se daba, reservara la declaración. Por un lado, la titular de la AFI le orientaba hacia quién debía dirigir el pedido. Ayer, en despachos oficiales, parte de la furia que le dirigían desde el Gobierno a Bava por el mal paso también responsabilizaba a Camaño, a quien le enrostraban no haber avisado.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones