Cada vez más se hace evidente como la fe en Dios se arraiga en el corazón de las personas alrededor del mundo sin importar la persecución que vendrá después; los siguientes atletas han confesado a Cristo públicamente sin temor y han exaltado el poder de Dios a través de las disciplinas que practican.
Desde Pekín, este año se han dado cita los mejores atletas del mundo en los XXIV Juegos Olímpicos de Invierno, de los cuales destacan una lista de figuras que además de su talento, su fe en Jesús les hace brillar en cada competencia.
El testimonio de estos atletas bendecirán tu vida:
Alexa Knierim, quien es patinadora sobre hielo, ha atribuido cada una de sus participaciones en Juegos Olímpicos a Dios y su fe en Él, ya que su testimonio evidencia que le salvó de una enfermedad mortal que la obligaron a operarse el abdomen de manera muy agresiva; para los juegos de 2018 ella decidió exaltar a Dios por su clasificación.
Actualmente, ya es ganadora de una medalla de plata en la categoría de patinaje sobre hielo por equipos.
David Wise, esquiador acrobático, afirma que su identidad en Dios le hace ganar cada competencia, siempre basado en la humildad y confianza que tiene puesta en el Señor, sabiendo que de Él es el control de todo en lo que se devuelve el atleta.
«Todo lo que tengo es un regalo de Dios, y Él me lo puede quitar cuando quiera. Estoy rodeado de personas que realmente me quieren y me apoyan por lo que soy, no por lo que hago con los esquís ni por el éxito que pueda alcanzar», dijo en 2018 para los Juegos Olímpicos de PyeongChang.
Para estos juegos en Pekín, Wise aspira a su tercera presea dorada.
Elana Meyers Tylor, atleta de bobsleigh o bobsled (descenso en trineo), dice que el glorificar a Dios es la clave de la relevancia de su trabajo deportivo; ella ya tiene tres medallas durante su carrera, dos de plata y una de bronce.
«Dios me puso aquí por un motivo y no creo que sea solo ganar medallas. Estoy aquí para glorificar a Dios, y si eso significa que debo llegar en último lugar o ganar una medalla de oro, es por lo que voy a luchar», confesó.
«Una de las principales razones por las que he acabado en este trineo -en referencia a esta variante marcada por la lucha contra la gravedad que implica esta disciplina- es ayudar a las personas no solo a alcanzar sus metas, sino también a llegar a Cristo», añadió.
Actualmente está confinada por haber dado positivo para Covid; se espera que pueda participar para el 13 de este mes, cuando su disciplina comienza a competir.
Paul Schommer, quien participa en biatlón de tiro al blanco con pruebas de fondo de esquí, expresa que su mayor aprendizaje de su carrera es saber que “Dios es fiel”.
“La fidelidad de Dios siempre está ahí. Sin sentirme llamado y guiado por Dios, es muy probable que me hubiera ido nada más comenzar a entrenar en biatlón, no veía ningún éxito en mi futuro en base a los resultados de ese momento. Luché por ver esa fidelidad y comprendí que su identidad no viene de los resultados ni se basa en lo que piensen los demás, sino de Cristo», contó.
«Mis creencias se muestran a través de mis acciones todos los días, no quiero que la gente vea que soy cristiano solo desde mi perfil de Facebook. Quiero que sea una vida que haga pensar al verme: `Hay algo diferente en él´», dijo sobre su fe en Cristo.
“Dios es uno de sus mayores entrenadores. Él me ha ayudado a disparar más que nadie, porque lo sabe todo. Si me llama a esto, me ayudará a llegar donde quiere que esté, pero eso no va a suceder si estoy continuamente tratando de lograrlo por mí mismo», concluyó.
Nicole Hensley, es portera del equipo de EE.UU en hockey sobre hielo, y además de aspirar a su segunda medalla de oro, ella destaca que sus habilidades para el deporte le fueron entregadas por Dios, y que su fe la usa para que “otros planteen la suya, sea que no la tengan o deseen fortalecerla”; es constante en compartir la palabra de Dios a través de sus redes sociales.
«Como atleta, mi fe me ha calmado en la pista y me ha ayudado a darme cuenta de que el resultado no es lo más importante. Lo es más estar en el hielo y disfrutar de la oportunidad de jugar cuando Dios me ha dado tanta pasión y habilidades para ello», expresó.
Definitivamente, la fe en Dios puede cambiar tu vida y también la de los que están a tu alrededor; así que no dejes de compartir las buenas nuevas de salvación y glorificar al Señor a través de todas las bendiciones que recibes a diario.
«Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree» – Romanos 1:16.
FUENTE BIBLIA TODO
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones