Dalma Barreto tenía 17 años y un embarazo de siete meses. Su cuerpo apareció con un disparo en la nuca debajo de un árbol en un campo a 500 metros de su casa en localidad santiagueña de Las Arenas y el único sospechoso es su novio, un joven de 18 años que fue detenido en Santa Fe. En medio de la conmoción por el nuevo femicidiola principal hipótesis de los investigadores es todavía más triste. La fusiló porque no quería abortar.
La adolescente vivía con su mamá y sus siete hermanos. Conoció a Daniel Amaya a fines del año pasado en un boliche del pueblo. Se pusieron de novios y en diciembre, quedó embarazada. La respuesta de él al enterarse había sido tajante. «No quiero ser padre; ¿por qué no abortás?».
Hace unos cinco meses la llevó engañada hasta el consultorio de un médico en Santa Fe para interrumpir el embarazo. El profesional frustró sus planes al negarse y después de ese episodio llegó la separación. Cada uno seguía firme en su posición pero de vez en cuando, Amaya le mandaba algún mensaje y le prometía que iban a volver a estar juntos.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones