Ángel Márquez Da Silva (40) es oriundo de San Vicente, donde lo atraparon en junio de 2014 por delitos cometidos en Buenos Aires. Ahora fue sentenciado por un Tribunal de Quilmes.
(Imagen de archivo)
Un misionero fue condenado a 45 años de prisión por asesinar a un abogado durante un asalto a su casa del partido bonaerense de Quilmes el 17 de febrero de 2014, y por haber secuestrado luego a la esposa de la víctima, a quien liberaron tras el pago de un rescate.
Se trata de Ángel Márquez Da Silva (40), nacido en San Vicente donde lo conocen con el alias “Tito”, y quien también fue declarado reincidente por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 quilmeño ya que al momento del crimen de Marcelo Fernández Durañona de 43 años se encontraba en libertad condicional.
Un segundo imputado, identificado como Gabriel Alejandro Casco, fue absuelto por falta de pruebas. Sin embargo, lo condenaron a 16 años de prisión por otro crimen, el del vecino Alberto Peña Britos, asesinado en marzo de 2013 durante un asalto a su casa de Quilmes.
Esta es la segunda condena que se dictó por este caso ya que en febrero de 2015 la Justicia de Menores le aplicó una pena de 30 años a un adolescente que formó parte de la banda que secuestró a la esposa de Fernández Durañona.
Sin embargo, este último fue condenado a 16 años de prisión pero por otro crimen, el del vecino Alberto Peña Britos, asesinado en marzo de 2013 durante un asalto a su casa de Quilmes.
El lunes, en una sala de audiencias donde los dos imputados decidieron no estar presentes al momento de la lectura de la sentencia, el TOC 3 quilmeño le aplicó a Márquez Da Silva una pena de 45 años por los delitos de “homicidio en ocasión de robo, secuestro extorsivo y abuso sexual”.
Los familiares de Durañona presente en el recinto escucharon emocionados el fallo unánime de los jueces Alicia Anache, Alejandro Portunato y Edgardo Salatino. “Es una condena justa e histórica”, dijo el abogado del particular damnificado, Ignacio Chiodo.
Tanto el abogado Chiodo como el fiscal de juicio Sebastián Videla -el mismo que realizó la instrucción de la causa- solicitaron en sus alegatos ante el TOC 3 que se condene a Márquez Da Silva a 50 años de cárcel, al tiempo que desistieron de acusar a Casco. De todos modos, el fiscal Videla había requerido una condena a 22 años de prisión para Casco por el homicidio de Peña Britos.
La huella
Durañona era el representante legal del Colegio Sagrado Corazón de Quilmes y la noche del 17 de febrero de 2014 fue asesinado de un balazo en el pecho cuando se trenzó en lucha con uno de los dos delincuentes que pretendían secuestrar a su esposa de la puerta de su casa, situada en Sáenz Peña 231, de Quilmes Oeste.
Tras disparar contra el abogado, los asaltantes escaparon en el Volkswagen Fox en el que habían llegado a la escena del crimen y en el auto de la mujer, y poco después llamaron al hermano de ésta para pedir un rescate.
El hermano de la secuestrada fue en su Chevrolet Spark a pagar 500 pesos, 300 dólares, dos computadoras y otros objetos de valor a la esquina de Ituzaingó y Lamadrid, en el límite con Bernal Oeste, donde los delincuentes lo obligaron a abandonar el auto.
Los captores se llevaron el vehículo hasta la cercana villa Los Eucaliptus y a las pocas cuadras liberaron a la mujer que se encontró con su familiar cuando éste regresó al lugar donde abandonó su auto.
A partir de la huella hallada en el Chevrolet Spark, los investigadores identificaron al misionero por su antecedentes penales.
“Tito” Márquez Da Silva el 4 de junio de 2014 en San Vicente por policías de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional VIII.
Lo atraparon, tras varios días de seguimiento, cuando bajó de una camioneta todo terreno que estaba a nombre de su padre y en el momento que se dirigía a realizar compras a un comercio del centro de la capital de la madera.
(P.E.)
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