La medida fue firmada por la jueza federal de Chaco Zunilda Nireperger, quien consideró tener elementos para acusarlo formalmente por “asociación ilícita, fraude contra la administración pública y cohecho”.
Junto a Procop, había otros ocho detenidos -siete gendarmes y un empresario- quienes también fueron procesados, aunque la mayoría de ellos seguirá el proceso en libertad.
La jueza interviniente considera que las pruebas recolectadas al momentos lo ubican al jefe del escuadrón, su segundo Brian Camargo y un tercer efectivo identificado como David Gómez como los máximos responsables de las maniobras ilegales y es por eso que seguirán tras las rejas mientras avanza el proceso.
Según los medios locales, ahora se buscará avanzar sobre el cobro de sobornos dentro del escuadrón, situación que señalaría directamente al oriundo de la tierra colorada.
Como ya informó este medio en ediciones anteriores, Hugo Procop es oriundo de Concepción de la Sierra, tiene una extensa trayectoria en la fuerza y ostenta la jerarquía de comandante principal. Trabajó, entre otros lugares, en el Escuadrón 50 de Posadas.
Entre las irregularidades investigadas, se detectó que se confeccionaban planillas de patrullaje falsas, donde se anotaban para cobrar horas extras. También algunos procedimientos de secuestro de mercaderías no eran registrados y al parecer se usaban para “pagar favores, comprar testigos y protocolo político”, según figura en el expediente. Incluso incurrieron en el robo hormiga de encomiendas secuestradas.
Alfalfa y licitación
Uno de los hechos más documentados en la pesquisa es la compra irregular -más bien simulada- de alfalfa y avena para caballos del Escuadrón. Los informes internos consignan que se compraron esos productos por un valor superior al millón de pesos, pero nunca fueron entregados.
En esta maniobra es donde aparece el empresario detenido e incluso se incorporó la declaración testimonial de una comerciante, que dijo haber pagado una coima de 50.000 pesos “como señal de buena voluntad” y para que le den el negocio, aunque finalmente no fue licitado. El monto final a pagar, dijo la mujer, era de 200.000 pesos.
Sobre Procop, las investigaciones arrojaron serias pruebas en su contra, como las declaraciones de varios subordinados, situación que dio inicio a la pesquisa. Una de ellas tiene que ver con el traslado de una gendarme de forma arbitraria a otra unidad del Escuadrón luego que ésta constatara varios faltantes de mercadería mientras realizaba un inventario.
Una fuente del diario Norte de Chaco expresó que “resulta muy sospechoso que Procop realizó la denuncia por el faltante de mercadería recién el 1 de octubre y que el día 4 de octubre pudo observar que sacaron varias cajas de encomiendas con mercadería del depósito”.
En el expediente aparece -entre otros- el testimonio de una uniformada, quien en sede judicial señaló directamente al misionero Procop por las encomiendas secuestradas. Describió, en su denuncia, otras graves ilegalidades que, de comprobarse, podrían terminar en nuevas detenciones.