Se trata de Hilario Dos Santos, de 32 años, quien burló el perímetro de seguridad de la cárcel cuando salió a hacer fajina, según consignaron fuentes internas de la institución. Dos Santos ya había estado prófugo durante más de tres años, luego de una salida transitoria, hasta que lo detuvieron en diciembre pasado.
La fuga se produjo cerca de las 7 de la mañana y de inmediato se activó un amplio operativo en la zona, al que horas más tarde se le sumaron efectivos de agrupaciones especiales de Posadas. Se cree que el condenado está en el monte, descalzo, sin remera y con un jogging azul, detallaron.
La cárcel queda sobre la avenida El Fundador, de la Capital del Trabajo, y por allí es donde ganó la libertad Dos Santos. Este medio pudo establecer momentos después de su captura, en cercanías de un aserradero de la zona, fue retenido por un efectivo del SSP, pero el evadido logró zafarse asestándole un golpe de puño en la cara.
Se trata de un efectivo que a esa hora iba a trabajar a la unidad de civil y logró identificar al sujeto, que caminaba sin rumbo. Entonces consultó con sus colegas si ya estaba en libertad y tomó conocimiento de las novedades. Pidió refuerzos y lo retuvo cuanto pudo, pero al recibir el golpe quedó grogui.
Los uniformados centraron en esa zona de monte la búsqueda y en horas de la tarde descubrieron una remera roja que le pertenecía y tenía puesta al momento de la fuga. Sin embargo, pese al amplio operativo, hasta ayer a la noche no había podido ser recapturado.
Si bien los esfuerzos están concentrados en atrapar al prófugo, desde el Servicio Penitenciario Provincial expresaron que se abrió un sumario interno para deslindar responsabilidades al respecto.
Detención
Hilario Dos Santos, oriundo de El Soberbio, inició su estadía tras las rejas el 15 de julio del 2008, luego de ser atrapado por vecinos de Jardín América tras asaltar a punta de pistola a una kiosquera. Por ese hecho fue condenado a 9 años de prisión en un juicio abreviado en junio del 2010.
Según las publicaciones de este diario en ese entonces, los investigadores de la Unidad Regional IX reconstruyeron que Dos Santos ingresó al local comercial ubicado en la intersección de la calles Uruguay y Honduras simulando ser un cliente.
Pero cuando la joven que atendía el kiosco, que entonces tenía 21 años, como él, fue en busca de la mercadería, sacó un revólver calibre 22 marca Doberman y mostró sus verdaderas intenciones. De esta forma logró robar 300 pesos, tarjetas telefónicas y un celular para luego huir en bicicleta.
La trabajadora salió tras él a los gritos y en ese momento dos personas la asistieron y persiguieron al joven, logrando alcanzarlo y derribarlo del rodado. Dos Santos no tuvo contemplación, sacó el arma y disparó a la cabeza de uno de ellos, que se salvó de milagro: la bala le rozó el cuero cabelludo.
El joven siguió escapando hasta que se metió en un calle sin salida, por lo que tuvo que dejar abandonado su biciclo. Finalmente buscó refugio en una carpintería del lugar, donde los efectivos policiales lograron atraparlo. Tenía en su poder el arma y parte del botín.
A la cárcel de Eldorado ingresó como procesado en marzo del 2019 y a mediados del 2010 recibió su condena. El acuerdo fue firmado por la entonces fiscal Liliana Picazo (hoy ministra del Superior Tribunal de Justicia) y el Tribunal Penal Uno de Posadas.
La pena de Dos Santos se iba a agotar en 2017, pero el delincuente se escapó por primera vez. En abril de 2015 tenía salidas transitorias cada quince días, pero nunca más volvió. Estuvo prófugo tres años y ocho meses, hasta que el 19 de diciembre del año pasado lo recapturó Prefectura Naval Argentina.