El Territorio viene publicando detalles del caso que generó un verdadero escándalo puertas adentro del SPP, puesto que también implicaría al padre de la citada guardiacárcel, un suboficial principal que durante más de dos décadas se desempeñó en la UP II.
De todas formas, ante la magnitud de las denuncias contra su hija y su presunta relación con los hechos, el pasado 29 de marzo la Directora General del SPP, alcaide general Nilda Estela Correa, dispuso su traslado a la UP VIII de Cerro Azul.
Asimismo, en los últimos días más personas se presentaron ante la comisaría de la localidad de Guaraní, donde reside la sospechosa, para radicar sus correspondientes denuncias por estafas.
“La gente se va animando porque parece que se les terminó la impunidad”, subrayaron.
En consecuencia, este matutino pudo confirmar que son al menos siete las denuncias radicadas por camaradas de la penitenciaria y civiles, la mayoría residentes en Guaraní. Sorprende la variedad de recursos y estrategias utilizadas por la sospechosa para engañar a las personas.
“Me dijo que necesitaba mi CBU porque su padrino le iba a depositar a mi cuenta un dinero como ayuda, ya que por las deudas que tiene, su sueldo está embargado y dinero que se deposita en su cuenta, es dinero que desaparece”, explicó una docente afectada que radicó la denuncia.
“No alcanza un traslado”
En diálogo con este matutino, la damnificada señaló que cayó en la trampa porque es familiar de la guardiacárcel y nunca imaginó el perjuicio que se avecinaba.
“Le di los datos, pero resulta que con eso sacó tres préstamos a mi nombre. Los prestamos fueron depositados y de buena fe le di la plata, sin sospechar la verdadera precedencia de los fondos, que en realidad eran préstamos a mi nombre que sacó con mi CBU. Eso me di cuenta después, con los descuentos”, detalló.
Pero no fue la única, ya que un director de escuela y concejal de Guaraní, familiar del concubino de la sospechosa, cayó en la misma treta.
Sólo por las maniobras en perjuicio de la docente y el concejal, la integrante del SPP se hizo de un monto que supera los cien mil pesos.
Por ello, subrayaron que “no alcanza un traslado a otra unidad. Esa persona tiene que pagar por lo que hizo y devolver la plata. Ahora nos enteramos de que está con licencia médica y su estrategia sería hacerse pasar por una persona con problemas psicológicos. Eso sería el colmo”.
“Hicimos las denuncias y esperamos que la justicia vaya a fondo. Por ahora ella está con licencia, descansando en su casa y cobrando sin trabajar, mientras que los damnificados tienen que trabajar y cobrar casi nada por culpa de una sinvergüenza”, remarcaron.
Madre e hija estafadas
El domingo pasado este diario publicó la denuncia de una vecina y ex amiga de la penitenciaria, quien en septiembre del año pasado le comentó que se le bloqueó la tarjeta de débito, puntapié para la estafa.
Detectada la maniobra, la acusada reconoció que sacó préstamos sin el consentimiento de la titular de la cuenta y se comprometió a saldar la deuda, tal como consta en un acuerdo extrajudicial suscripto el pasado 10 de enero ante la jueza de Paz de Guaraní, Miryam Rosciszewski.
De todas formas, Noelia D. C. no cumplió con el plan de pago ni consiguió los libre deuda, al tiempo que persisten los descuentos.
Para colmo, también la madre de la primera damnificada cayó en los engaños de la cabo del SPP, aunque con una treta similar a la que utilizó para estafar a los docentes citados en este mismo informe.
Según consta en la denuncia radicada el jueves pasado por Liliana S. (41) ante la comisaría de Guaraní, en octubre del año pasado su vecina Noelia D. C. le solicitó el CBU y el DNI con el argumento de que recibiría un giro de parte de un tío.
Al ser conocida de toda la vida, la mujer -trabajadora de Salud Pública- le brindó sus datos personales, sin imaginar los perjuicios que se sucederían en los meses posteriores.
“En marzo fui a cobrar y no tenía plata, pregunté en el banco y me informaron que Noelia sacó un préstamo por 10.000 pesos en una financiera. Y como no cobraba nada por los descuentos del préstamo, los intereses aumentaron a más de 20.000 pesos. Hablé con Noelia y reconoció que sacó un préstamo a mi nombre, y que además no era la única a la que engañó”, precisó.
Estafó a una camarada
En diciembre pasado Noelia D. C. fue denunciada por el presunto cobro de coimas para obtener visitas íntimas con privilegios en la UP II; mientras que a mediados de marzo una compañera la acusó de haber accedido a un préstamo bancario online de 25 mil pesos, luego de sustraer los datos de su cuenta.
Respecto al último hecho, el fiscal Elías Bys citó a la acusada para declaración indagatoria, mientras que la denunciante deberá testificar a mediados de mes.
Por su parte, las penitenciarias que denunciaron el cobro de coimas elevaron una nota al mismo Juzgado solicitando un certificado de estado de la causa para presentar a las autoridades del SPP en el marco de las actuaciones administrativas que se labraron oportunamente y derivaron en sus respectivos traslados.
Ocurre que las tres funcionarias que denunciaron a Noelia D. C. fueron trasladas a otras unidades o reubicadas dentro de la UP II, lo que dio lugar a innumerables especulaciones.