El docente acusado fue detenido por segunda vez a mediados de septiembre en 25 de Mayo.
Por los antecedentes que pesan sobre su cliente, reincidente en los delitos de abuso, corrupción de menores y grooming, la defensa del docente obereño Sergio Daniel González (44) tendría claro que la excarcelación no será viable y avanzaría en la estrategia de certificar que el acusado padece problemas de salud física y mental que requieren internación y tratamiento en un centro privado.
Como primera medida, se apoyarían en estudios que oportunamente avalaron el arresto domiciliario por una presunta enfermedad infectocontagiosa.
González fue denunciado por primera vez en 2015 por la madre de un menor de 13 años residente en Posadas. Luego, estuvo prófugo y recién lo detuvieron en junio del 2016.
En aquella ocasión, estuvo dos meses tras las rejas, hasta que el titular del Juzgado de Instrucción Seis, Ricardo Balor, tuvo en cuenta la citada enfermedad para otorgarle el beneficio del arresto domiciliario.
Apenas siete meses después comenzó a gozar de libertad sin restricciones, mientras que su defensa interpuso sucesivos recursos para dilatar el juicio oral por la denuncia del 2015, expediente que aún espera fecha de debate.
En ese contexto, el pasado 15 de septiembre el mismo sujeto volvió a ser capturado cuando intentaba abusar de un menor de 15 años en la localidad de 25 de Mayo.
Hace una semana compareció ante la jueza de Instrucción Uno de Oberá, Alba Kunzmann de Gauchat, instancia en la que fue notificada de la nueva causa y se abstuvo de declarar.
Para evitar represalias por parte de otros reclusos y preservar su integridad física, González permanece alojado en dependencias de la Comisaría de la Mujer de 25 de Mayo.
Será evaluado
En diálogo con El Territorio, fuentes del caso descartaron que la magistrada interviniente le otorgue la excarcelación a González, por lo que la estrategia defensiva se enfocaría en probar que requiere internación en un centro privado para tratar sus diferentes patologías.
Asimismo, deberá ser evaluado por psicólogos y psiquiatras del Cuerpo Médico Forense para determinar si padece o no algún trastorno mental, como intentarían probar sus abogados.
Al respecto, en diálogo con este matutino, la mujer que motorizó la primera denuncia contra el pedófilo cuestionó las condiciones de la prisión domiciliaria otorgada oportunamente. “En el expediente dice que le otorgaron la prisión domiciliaria porque tiene una enfermedad contagiosa y desde la unidad donde estaba recomendaron pasarlo a otro sector u otra unidad por los cuidados y prevención. Pero su defensor pidió la prisión domiciliaria y el juez se lo concedió, siendo que las cárceles hay pabellones especiales para la gente con enfermedades”, señaló.
Y agregó: “No puedo entender por qué le permitieron seguir en libertad, sin custodia, sin prohibición de usar internet y hasta le devolvieron el auto para que siga moviéndose por la vida libremente a pesar de todas las pruebas que demuestran que abusó sexualmente de muchos chicos. Es increíble que le hayan permitido seguir haciendo daño durante todo este tiempo. Siento un dolor enorme. Es necesario que se haga justicia de una vez por todas”.
In fraganti
González fue detenido por segunda vez el 15 de septiembre por la tarde, cuando intentaba engañar a un chico de 15 años en 25 de Mayo, luego de que su padre se presentó ante la comisaría local para denunciar lo que halló en el teléfono del chico.
Con las pruebas del caso, explicó que alrededor de las 7 de la mañana descubrió que su hijo se mensajeaba con una persona que tenía agendado como “Rami”, quien en uno de los chats decía: “Y bueno paja y fotos mañana y si está le damos masa”.
Consultado al respecto, el menor le contó al papá que el 1° de septiembre el mismo sujeto lo invitó a subirse a su auto para buscar a una chica de nombre “Lau”, aunque no accedió. El menor también tenía agendada a la supuesta Lau, quien en un mensaje le pidió: “Hacé fotos y videos, capaz te enseñe Rami, decile que Laura dijo, jijiji, y listo, lo jodés”. Todos los indicios indican que “Lau” y “Rami” son en realidad el mismo docente obereño.
Todos los mensajes incitaban al menor a mandar fotos y tener relaciones sexuales en un supuesto trío, lo que alertó al progenitor.
El progenitor detectó el peligro y accionó sin perder tiempo. Avisó a las autoridades y se planeó un encuentro, donde finalmente se concretó la detención.
Estrategia criminal
Según se estableció, la estrategia criminal de González se basaba en perfiles falsos de Facebook mediante los cuales se ganaba la confianza de menores para abusar de ellos. “El primer contacto lo hacía por Facebook haciéndose pasar por una chica, se pasaban los números y después se sumaba el tal Ramiro como contacto, ardid que servía de supuesto nexo para tener relaciones con la chica.
Hay conversaciones con varios menores y no se descartan más denuncias”, precisaron. De esta forma, se trata de un modus operandi calcado al detectado hace cuatro años tras la primera denuncia de la madre de un menor de 13 años de la ciudad de Posadas, causa que aún espera la fecha de debate oral. En aquella ocasión, la investigación determinó que el docente contaba con dos cuentas falsas de Facebook. En una se hacía pasar por “Anita Martínez” y la otra era “Juan Martín Méndez”.
De esta manera, desde la cuenta de la nena mandaba solicitudes a varones, que aceptaban y empezaban a mantener conversaciones que en poco tiempo se transformaban en “qué bueno estas”, “qué lindo sos”, “me re gustás” y lentamente iba subiendo de tono hasta pedirles fotos desnudos y a manifestar cosas como “qué rico sos”, “quiero verte pronto”, según se detalla en el expediente. Cuando desde el perfil de “Anita” se daba cuenta que los chicos estaban excitados, les pedía que agreguen al supuesto amigo “Méndez”, que tenía más fotos y videos para mostrarles, cayendo así en las garras del depravado.
(El Territorio – Por Daniel Villamea)