El gastroenterólogo infantil Fernando Vinuesa (54) declaró ayer a la mañana en la instancia indagatoria y ante el titular del Juzgado de Instrucción Uno, Marcelo Cardozo, negó la acusación. El médico, está detenido desde el martes, en el marco de una causa por abuso sexual simple iniciada a instancias de la denuncia que radicó la madre de una pequeña paciente; la mujer aseguró haber sido manoseada por el galeno en el consultorio.
Tal como le adelantó a El Territorio su abogado defensor, Hugo Zapana, en la audiencia de la víspera el médico hizo un pormenorizado relato de lo que ocurrió ese día del mes de junio cuando recibió a la progenitora y, en ese marco, colocó en el consultorio a una médica residente que, a su decir, terminó siendo testigo presencial del trato que tuvo con la denunciante.
Haciendo referencia al espacio físico donde atendía a los pacientes, Vinuesa indicó que no cuenta con los elementos que mencionó la presunta víctima y explicó que no es un consultorio cerrado sino que posee puerta con hojas desplazables que cualquier persona puede abrir para ingresar, dando a entender con eso que la privacidad -supuestamente- era inexistente.
Su versión de los hechos es coincidente con el descargo que hizo al momento de ser acusado ante los directivos del Hospital de Pediatría, donde ostentaba el cargo de jefe de la especialidad.
Igual explicación habría dado ante el comité de ética del Colegio Médico de Misiones, institución que abrió un sumario para determinar los pasos a seguir en relación a la matrícula profesional del implicado.
Libertad con restricciones
Posterior a la indagatoria, el abogado Zapana volvió a considerar como excesiva la medida privativa de libertad teniendo en cuenta que la denuncia “data de hace varios meses y él continuaba atendiendo, eso quiere decir que el riesgo procesal es inexistente y además no hay elementos para sostener la acusación. Igualmente, en medio de una histeria colectiva lo mataron, lo lincharon de distintas formas, pero las denuncias hace cinco meses andan girando y nunca lo llamaron para declarar. No entiendo por qué esperaron a que se produzca todo esto, como en el otro juzgado que se despertaron recién ahora y lo citaron (por supuesto acoso) pero hace meses están dando vueltas”.
“Yo estoy buscando la libertad del doctor”, añadió en relación al pedido de excarcelación presentado el martes a la mañana, que podría resolverse en el transcurso de la jornada de hoy, fijando aparentemente un monto en concepto de caución real que le otorgaría la libertad pero sujeto a una serie de condiciones que el médico deberá cumplir para mantener el beneficio.
“El honor del profesional está destruido porque yo a esto lo llamo linchamiento. La resolución está a cargo del Juzgado de Instrucción Uno, por sí o por no, fijar una caución con dinero o bienes y estamos esperando que eso ocurra”, agregó Zapana y en ese punto cuestionó que “la Justicia tiene derecho a investigar pero en el momento oportuno, no tanto tiempo después”.
“Hay aristas extrañas”
Sobre lo que declaró Vinuesa, el letrado explicó que “se declaró inocente, eso ya lo expresó y dio sus versiones de los hechos. Generalmente un imputado cuando está en el horno se abstiene pero el doctor así como declaró en el hospital, en el sumario, lo hizo acá”.
“Con total sinceridad aclaró que la atención que le realizó a la paciente, en todo momento había presente otro profesional. Es un hospital escuela y el jefe de gastroenterología atiende con un residente al lado. La misma denunciante dice que había una profesional de la salud, que a la criatura la revisó la profesional femenina, o sea una residente, lo que causó su enojo. ¿Entonces? Puedo asegurar que este hecho va a caer por su propio peso”, remarcó y opinó que la supuesta residente debe ser citada a prestar declaración testimonial.
“Hay muchas aristas extrañas y es imposible que en un lugar de puertas abiertas o corredizas, estando presente una residente, pase todo eso”, cerró Zapana.
Cimbronazo
El cimbronazo del caso Vinuesa comenzó el fin de semana cuando empezaron a salir a la luz las acusaciones. En principio, el médico recibió dos denuncias formales, una por abuso sexual simple y otra por acoso, las cuales se instruyen en distintos juzgados posadeños.
La detención se dio el último martes y sacudió a todo el ambiente de la salud en Misiones.
Desde el ámbito judicial trascendió que la decisión de privar de la libertad al galeno tuvo que ver con alejarlo de los potenciales denunciantes.
La situación además provocó que hace algunos días el galeno fuera suspendido de su cargo en un sanatorio donde ejercía la profesión (tenía más de una docena de sumarios administrativos) y también en el Hospital de Pediatría Fernando Barreyro, donde era jefe de su especialidad.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones