Culminó la trigésimo séptima edición de la tradicional fiesta, y el principal beneficiado será el ex intendente renovador y actual Director de Arquitectura de la provincia, Ewaldo Rindfleisch y su esposa Mónica Montoya, los dueños de la empresa Arquev.
Se quedarán con unos 2 millones y medio de pesos, tras el fallo favorable en el litigio judicial por las supuestas mejoras que habría hecho esta empresa en el galpón de la Feria comercial. OBERÁ.
Este domingo finalizó la 37º edición de la Fiesta Nacional del Inmigrante, el máximo convite de la provincia de Misiones. Por decisión de los pusilánimes dirigentes que la organizan, este año se vio degradada a un nuevo negocio del ex alcalde de Oberá y actual funcionario provincial Ewaldo Rindfleisch y de su ex esposa y ex concejal obereña Mónica Montoya.
El sábado se destacó la presencia de la artista Fátima Florez, brindando un espectáculo en el que los siete mil presentes llegaron al clímax con la imitación de la ex mandataria nacional Cristina Kirchner.
En las once jornadas de esta edición se destacaron por positivas las noches en las que actuaron Patricia Sosa, Lito Vitale y Juan Carlos Baglietto, el brasileño Gabriel Valim y la banda nacional “Los Tipitos”.
Y se destacaron por malas las jornadas del viernes 2 al martes 6 por el mal clima imperante que dejó al parque de las Naciones de Oberá casi vacío.
Ewaldo Rindfleisch y Mónica Montoya -socios en la empresa ARQUEV- se quedarán con el excedente de lo recaudado. Hace veinte años una maniobra política permitió que Rindfleisch hiciera un negocio personal de la explotación de la feria comercial que se hace en paralelo a la Fiesta. Incluso siendo intendente, sin que casi nadie denunciara el hecho (excepto la ex edil Mónica Marín).
Cuando en 2007, el entonces presidente de la Federación de Colectividades Erardo Schmit puso las cosas en su lugar acabando con el usufructo personal de un funcionario público, el aparato de propaganda del alcalde lo destrozó y la pareja Rindfleisch-Montoya tuvo la caradurez de iniciar una demanda por presuntas mejoras hechas en el galpón. En julio de 2015, la justicia le dio la razón a Arquev respecto al juicio por desalojo, aunque no así respecto a las mejoras.
Intervino Jorge Erasmo Villaba, del Juzgado Civil y Comercial Nº 2. Llamativamente, la denuncia de la ex concejal Marín, se quedó durmiendo una hermosa siesta misionera en el juzgado.
Vale tildar que los dirigentes de Federación de Colectividades, encabezados por su titular Enrique Forni, presentan la decisión de pagarle a Rindfleisch y a su ex como una cuestión “judicial irreversible”. Mentira. La decisión es netamente “política”. La dirigencia obereña, siempre pusilánime, sólo se preocupa por “quedar bien” con Carlos Rovira y Hugo Passalacqua, los obvios garantes políticos de Rindfleisch. De hecho, en una marcha realizada este año en “defensa de la Fiesta”, los popes de Federación censuraron a dos manifestantes: uno que llevó una pancarta y otro que tomó el micrófono escrachando al ex intendente.
Este año Passalacqua le pagó al abogado de ARQUEV, Héctor Rubén Sánchez, alrededor de trescientos mil pesos con fondos provinciales. El acuerdo firmado el 22 de abril pasado entre Federación y ARQUEV establece una entrega de medio millón de pesos y dos cuotas por el mismo monto, a partir de lo recaudado en las próximas dos ediciones de la Fiesta Nacional del Inmigrante, ergo 2016 y 2017.
El dúo Rindfleisch-Montoya se llevará unos dos millones y medio de pesos de la “fiesta de todos los obereños”. La fiesta es de todos. Pero el negocio sigue siendo del mismo. –
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones