Lionel Messi tomó una decisión que parecía imposible hace algunos años atrás y le comunicó a la dirigencia del Barcelona que quiere irse. Luego de 20 años ligado al equipo catalán, La Pulga decidió que es hora de ponerle fin a un extraordinario ciclo y buscar un nuevo objetivo para su carrera deportiva.
El aviso a las autoridades del club catalán llegó a través de burofax, un servicio que se utiliza en España para el envío urgente de documentos que requieran de una entrega indiscutible, sirviendo de prueba frente a terceros, que se entrega siempre bajo firma del destinatario.
El jugador que se formó en las instalaciones del Barcelona informó que necesita cambiar de aire y, según le confirmaron al sitio Toda Pasión desde el círculo más íntimo del rosarino, pidió que le faciliten el adiós. El cierre de una era dorada para el fútbol mundial.
El papelón del Culé frente al Bayern Munich en la Liga de Campeones fue un impulso para rever la situación y la elección de Ronald Koeman como nuevo entrenador fue el empujón final para plantearse buscar nuevos horizontes.
El pasado 20 de agosto, Leo había interrumpido sus vacaciones para reunirse personalmente con Ronald Koeman, el entrenador holandés que arribó al Blaugrana para cubrir la vacante que dejó Quique Setién. Las noticias no parecían ser las mejores.
Tres días más tarde de esa importante reunión, Koeman le informó por teléfono a cuatro futbolistas (el francés Samuel Umtiti, el croata Iván Rakitic, el chileno Arturo Vidal y el uruguayo Luis Suárez) que no los tendría en cuenta, lo que aumentó el malestar de un astro enfrentado con la actual dirigencia que lidera Josep María Bartomeu.
Por lo pronto, el plantel del Barcelona deberá presentarse el lunes en el centro de entrenamiento para realizarse los testeos de coronavirus, para luego sí comenzar a entrenar bajo las órdenes de Ronald Koeman.
Después de recibir el mensaje del astro, la Junta Directiva de Barcelona convocó a una reunión de urgencia para determinar los pasos a seguir, sin que se descarte una batalla legal para intentar retenerlo. La relación de Messi y la actual dirigencia de Barcelona venía de un desgaste tras otro. Hace tiempo que el jugador nacido en Rosario le venía ‘marcando la cancha’ a los dirigentes con decisiones que influyeron en lo futbolístico y que acabaron con varios papelones consecutivos en las últimas tres Champions: Roma, Liverpool y el último de Lisboa fue el final. Según publicó el diario deportivo Olé, en enero Messi le había contado a un íntimo que estaba cansado de tantos desmanejos: la comisión directiva que encabeza Josep Maria Bartomeu echó a Valverde y trajo a Setien, el club contrató a una empresa que utilizaba cuentas falsas para criticar a los jugadores en redes sociales y Abidal desacreditó públicamente al plantel por no querer bajarse los sueldos en plena pandemia (hasta que Messi lo desmintió públicamente).
La encrucijada de Messi para salir del barcelona
Messi tomó una determinación drástica y metió presión para que se produzca su salida, amparándose en un inciso de su contrato que le permite rescindir unilateralmente el contrato al final de esta temporada.
Entonces, el club que lo pretenda no tendría que pagar los 700.000.000 de euros de la cláusula de rescisión. Eso es lo que se desprende de la carta que el futbolista mandó al club.
Ahora habrá que ver cuál es la reacción de Bartomeu: ¿aceptará la jugada de Messi o comenzará una negociación? El presidente venía muy golpeado por sus diferentes acciones, había tenido que adelantar las elecciones y este golpe puede terminar con su carrera política, más allá de que su tiempo en el club estaba terminado ya que no podía presentarse en los comicios de marzo.
¿Por qué podría irse sin cláusula si tiene un contrato vigente? En este punto empieza a jugar la cuestión legal y los abogados de Messi.
El argentino firmó la extensión de su vínculo en medio de la pandemia (vencía el 30-6-2020) y ahí estaría la discusión legal que se viene. El jugador hará valer que lo amplió para poder seguir jugando Liga de España y Champions, mientras que el club intentará hacerse fuerte con que el 10 tiene contrato hasta el 30 de junio de 2021.
El Barcelona, que ya sabe que Messi se irá, quiere dinero para dejar ir a su estrella y llevará este tema hasta las últimas consecuencias.
Según fuentes cercanas a la junta directiva, Bartomeu no quiere pasar a la historia como el presidente que perdió a Messi, pero que si era el futbolista el que exponía su deseo de irse, no lo iba a ver con malos ojos. Y Messi siempre intuyó cómo piensa el presidente. “Si se quiere marchar que traiga un club que pague los 700 millones”, enfatizan en la tesorería blaugrana.
El contexto actual en la industria del fútbol no invita a pensar que exista un club con la capacidad económica como para afrontar la cláusula del delantero argentino.
En junio habían comenzado las negociaciones para extender el vínculo por dos temporadas más. Pero Messi, cansado de que la junta lo utilizara como el culpable de las decisiones y sin un equipo competitivo, le pidió a su padre y representante que las paralizara.
La respuesta por parte del club
En este contexto, el club le respondió ayer al astro con el deseo institucional de que “termine su carrera en el club”, luego de que el astro enviara una comunicación formal para romper su contrato con vencimiento en junio del año próximo.
“Desde el club se le ha respondido con el deseo de que continúe y termine su carrera en el Barcelona”, reveló una fuente oficial de la entidad catalana.
Son cuatro los clubes que se candidatean para intentar incorporar al mejor del mundo
Y las opciones pueden ser infinitas, pero al mismo tiempo no son tantos los clubes que pueden estar a su altura, si es que Leo pretende seguir compitiendo en el alto rendimiento.
Manchester City, Manchester United, PSG e Inter son algunos de los equipos que sueñan con incorporarlo a sus filas.
El United estaría primero en la fila por sus posibilidades económicas para llevar adelante la operación sin romper el Fair Play financiero que estipula la Uefa. Este equipo ya tendría los números sobre la mesa para negociar. Incluso, podría pagarle el mismo contrato que tiene actualmente en Barcelona, que es de 40 millones de euros netos (de bolsillo) por temporada.
Las últimas noticias que llegan desde Inglaterra indican que Manchester City también está haciendo números para evaluar el fichaje de Messi. El club tuvo problemas con la Uefa por el Fair Play financiero y no puede errarle. Pep Guardiola lo espera con los brazos abiertos.
Hace rato que el Inter de Italia está amagando con ir por Messi y romper el mercado. En Italia aseguran que la empresa Suning (propietaria del 70% del club) estaría dispuesta a hacer una gran inversión por el 10 argentino.
El equipo francés también aparece en la lista de candidatos. Cuenta con una importante billetera y un proyecto futbolístico más que interesante. Además, allí juega su gran amigo, Neymar.
En septiembre del 2000 llegó al club con el que alcanzó la gloria deportiva
Ese fue el punto de partida para una cosecha sin precedentes en la que pulverizó récords sin parar. Convirtió 634 goles en 731 partidos (0,86 de promedio) y ganó 34 campeonatos (24 locales y 10 internacionales). También, en distintas etapas, consolidó un dominio individual admirable plasmado en seis títulos del Balón de Oro. La era Messi tocó su techo entre 2008 y 2012 de la mano del inolvidable equipo armado por Pep Guardiola, en el que forjó sociedades inquebrantables con Xavi Hernández, Dani Alves y Andrés Iniesta para establecer un juego dominante de principio a fin con la pelota como herramienta. No es casualidad que hayan conquistado 13 torneos de 16 posibles.
Sin embargo, la última época de la Pulga estuvo muy lejos de tener ese brillo colectivo. Por ello, tras un final de temporada oscuro en el que Barcelona no pudo dar pelea ni en La Liga ni en la Uefa Champions League. Las partidas de Luis Suárez -su mejor socio de los últimos tiempos- y Arturo Vidal no fueron más que un presagio, aunque Koeman sí lo tenía en sus planes.
El humillante 8-2 de Bayern Munich fue el golpe de KO definitivo. Marcó el final del mejor ciclo de todos los tiempos para un jugador en un mismo club, ni más ni menos. Histórico por donde se lo mire.
A lo largo de 16 temporadas, jugó 731 partidos oficiales, marcó 634 goles -lo convirtieron en el máximo goleador histórico del club y de la Liga de España-, obtuvo 34 títulos (nacionales e internacionales), seis Balones de Oro y la misma cantidad de Botas de Oro.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones

