En su biografía de Instagram, Ignacio Scocco escribió una frase que cuenta el espíritu luchador que lo distinguió durante su carrera. «Si no puedes volar, corre; si no puedes correr, camina; si no puedes caminar, arrástrate; pero sea lo que hagas, sigue moviéndote hacia adelante». Desde el sábado a la noche, su perfil en esa red social debería incluir alguna referencia vinculada al costado estético del fútbol: el golazo que cerró la cuenta del 2 a 0 ante Olimpo ya figura como candidato a ser no solo el gol del año en la Argentina, sino también en todo el mundo. La FIFA , por caso, lo incluyó en la preselección para el galardón Ferenc Puskas al mejor gol del año que se entregará en diciembre, un premio creado en honor a la estrella húngara que brilló en la década del 50. Pero el valor de Scocco para River va mucho más allá del torrente de elogios que despertó en todo el planeta su apilada de colección: desde su llegada se transformó en la principal carta de gol del equipo.
«El gol que hice es uno de los dos más lindos de mi carrera. En Newell’s hice uno parecido por la Copa Libertadores (ante Deportivo Lara, de Venezuela, el 4 de abril de 2013). Contra Olimpo me tocó hacer una linda jugada, pero es incomparable con las que hacía Maradona. Se me fueron abriendo los espacios y por suerte terminó en gol», dijo Scocco y destacó, modesto: «Lo más importante es que mis goles sirvieron para conseguir los tres puntos. Ahora hay que tratar de empezar a ganar seguido para descontarle puntos a los de arriba».
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones