Diputados la sancionó por unanimidad, con 203 votos afirmativos.
La iniciativa, que recibió 203 votos afirmativos, no tenía dictamen de todas las comisiones a las que había sido girada, por lo que debió ser tratada sobre tablas.
La reparación, que comienza a regir desde el momento del procesamiento del femicida, consiste en un haber jubilatorio mínimo mensual, con sus incrementos móviles, y está destinado a personas menores de 21 años o con discapacidad, siendo retroactiva al momento de la comisión del crimen (aunque el delito se hubiera cometido con anterioridad a la sanción de la norma).
El dinero tiene un efecto indemnizatorio, ya que se acaba cuando las «víctimas colaterales», es decir, los hijos de las víctimas fatales de femicidios, cumplen los 21 años.
La percepción de la reparación también se termina con el sobreseimiento o absolución del progenitor procesado, en cuyo caso «la autoridad de aplicación no podrá reclamar la devolución de los montos percibidos». Hasta los 18 años, los niños o adolescentes perciben la reparación a través de las personas que estén a su cuidado, mientras que entre los 18 y los 21 los cobran directamente.
La iniciativa lleva el nombre de «Ley Brisa» para recordar el caso de Brisa Barrionuevo, una nena de tres años que vive en Moreno junto a sus hermanos gemelos, Elías y Tobías, de siete años. Su madre Daiana Barrionuevo fue asesinada a golpes y su cuerpo arrojado a un río dentro de una bolsa.
Para cubrirse y obtener impunidad, el femicida, marido de la víctima dijo que ella había abandonado el hogar y se había fugado con un amante. Pero el cuerpo fue encontrado de casualidad y el hombre fue detenido. Desde entonces, la pequeña y sus hermanos conviven con su tía Cintia Barrionuevo, quien es madre de tres hijos.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones