La coordinación entre la SENAD, Gendarmería Nacional Argentina y la AFI derivó en el operativo se realizó en la reserva San Rafael, en Itapúa. Es la primera experiencia en términos de erradicación de marihuana en conjunto entre ambos países.
Agentes especiales de las Fuerzas Especiales paraguayas y de Gendarmería Argentina trabajan en áreas protegidas pertenecientes a la localidad de Arroyo Claro en Itapúa para hacer frente al avance del narcotráfico en el sur de Paraguay, que tiene a Argentina como principal mercado.
Según lo informado por la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) en seis jornadas de trabajo se desactivaron 103 hectáreas de cultivo de marihuana y 21 centros de almacenamiento. Las vistas aéreas de los cultivos más inaccesibles fueron tomadas desde dos helicópteros de Gendarmería.
El acercamiento entre las fuerzas de ambos países se basó en un histórico diálogo para dañar las fuentes, perjuicio que hasta este jueves jornada se traduce en pérdidas de alrededor de nueve 9.300 millones de dólares.
Gracias a un operativo internacional de inteligencia conjunto, la Argentina y Paraguay le asestaron un fuerte golpe al narcotráfico. Este viernes se concretó un procedimiento que permitió el secuestro de 240 toneladas de marihuana y la destrucción de plantaciones y campamentos donde se cultivaba la droga, que tenía como destino final el mercado argentino. La Unidad de Operaciones Especiales de Monte de Bernardo de Irigoyen participó del histórico golpe.
Bajo el nombre Operativo Integración I, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) de Paraguay iniciaron el 20 de septiembre un trabajo secreto en los departamentos de Itapúa y Caazapá, en Paraguay, que les permitió descubrir amplias zonas de producción de marihuana destinada al narcotráfico internacional.
La mayor parte de la producción de cannabis fue emplazada en el Parque San Rafael, un escenario natural ideal para camuflar y esconder las plantaciones. En este caso en particular, mediante tareas de campo y la utilización y sobrevuelo con helicópteros y pilotos proporcionados por la Argentina, se pudo establecer específicamente dónde se encontraban los puntos de acopio, todos en distintas fases de crecimiento, consignó Infobae.
Como segunda etapa, se procederá a la destrucción de las plantaciones, de los campamentos y de la marihuana (plantas, picadura y prensada).
El procedimiento se realizó en el marco de un memorándum de entendimiento firmado entre el Gobierno argentino y la Senad paraguaya con el objeto de generar canales técnicos de información y coordinación de operaciones trasnacionales, así como una mayor interpretación del sistema de tráfico de cannabis sativa, que engloba su financiamiento, transporte, coordinadores, receptores y distribuidores de la droga en América Latina.