Un chico de 21 años falleció en un juego de terror del parque de diversiones Ocean Park de Hong Kong, China. El joven fue encontrado muerto en la atracción «Enterrado vivo», cinco minutos después de que empezara el recorrido. Si bien todavía no se sabe con exactitud qué pasó, el gobierno local cree que fue golpeado por un dispositivo mecánico al ingresar en una zona prohibida a los clientes.

En la página web del lugar promocionan el juego como «la experiencia de ser enterrado vivo solo, antes de luchar contra su salida de su oscura y misteriosa tumba», intentando convencer a todos los fanáticos de lo sobre natural con una atracción extrema. Además, sostienen que «el recorrido se realiza en un ataúd reconvertido en vehículo, por un laberinto rocoso lleno de espantosos seres mitológicos». 

Si bien «Enterrado vivo» debía ser parte de la celebración de Halloween, prevista desde el próximo 5 al 31 de octubre, ordenaron el cierre del juego hasta nuevo aviso, mientras que la policía abrió una investigación para intentar determinar las causas de la muerte.

(ARGnoticias)