Una francesa confesó este jueves el asesinato de cinco de sus bebés recién nacidos, en un caso que conmocionó al país. Después de 14 años de encontrar los cuerpos enterrados en bolsas de basura en un bosque, la mujer admitió los crímenes frente al tribunal de Mulhouse.
Según los investigadores, se estima que los homicidios ocurrieron entre 1993 y 1995, y entre 2003 y 2005. Durante años no pudieron descifrar quién había estado detrás de las macabras muertes, hasta que consiguieron una muestra de ADN de la sospechosa.
Cuando la policía local llegó a su casa para arrestarla, la mujer «comprendió inmediatamente» el por qué de la situación. El fiscal de la causa, Dominique Alzeari, explicó en una conferencia de prensa que su marido «ignoraba por completo» los asesinatos y se mostraba «muy afectado».
La imputada, de 53 años, relató que los dio a luz en su vivienda, sin que el padre se diera cuenta de nada. La autopsia indicó que dos de sus bebés fueron estrangulados con sogas. En caso de que la Justicia la declare culpable podría afrontar una pena de cadena perpetua.
En 2010, en el pequeño pueblo francés Villiers-au-Tertre, descubrieron ocho cuerpos de niños recién nacidos y se convirtió en el mayor infanticidio conocido del país. La madre reconoció haberlos matado después de 1998, al no querer tener más hijos. Y aseguró que su pareja no estaba al tanto de sus últimos embarazos.
(TN)
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