Con presencia confirmada de 7 mandatarios y casi 100 delegaciones oficiales provenientes de distintos países, este miércoles 15 asumirá la presidencia de la República del Paraguay “Marito” Abdo Benítez (46). Un dirigente del tradicional Partido Colorado -de centroderecha – y empresario proveniente de una de las familias más tradicionales del país. Pero que arrastra el karma de haber sido hijo de uno de los personeros de la dictadura de Alfredo Ströesnner. Su padre, del mismo nombre, fue secretario privado del militar que gobernó con mano férrea durante 35 años el país vecino.
Benítez venció el pasado 22 de abril al liberal Efraín Alegre. Se convirtió así en el 9º Presidente de la era democrática y el mandatario número 50 en la historia nacional del Paraguay, contando desde el gobierno de Carlos Antonio López, considerado el primer presidente constitucional del país.
Los mandatarios que han confirmado asistencia para el acto de juramento son Mauricio Macri, de Argentina; Michael Temer, de Brasil; Evo Morales, de Bolivia; Iván Duque, de Colombia; Jimmy Morales, de Guatemala; Tabaré Vázquez, de Uruguay, y la presidenta de la República de China (Taiwán), Tsai Ing-wen. También asistirán las vicepresidentas de Ecuador, María Alejandra Vicuña, y Honduras, Olga Alvarado. Participarán también de la ceremonia 94 delegaciones oficiales que comprenden ministros, presidentes de los organismos multilaterales y parlamentarios de otros países.
El nuevo presidente de Paraguay tiene 46 años y está casado con la empresaria Silvana López Moreira Bo (44), nieta del poderoso empresario, Don Nicolás Bo Parodi. Ella participó en muchos de los actos del presidente electo y siguió una agenda propia con la que buscaba el voto femenino para su marido.
Silvana López Moreira tendrá a su cargo redefinir el papel de la primera dama de su país, luego de una década de ausencia femenina en Palacio de López. La nueva primera dama destaca el valor de la mujer paraguaya y defiende el papel femenino como esposa, madre y trabajadora, la mujer como motor de la familia y la sociedad.
Abdo Benítez realizó sus estudios universitarios en Teikyo Post University, Connecticut, USA (1995) obteniendo el título de Licenciado en Marketing. En el año 1989 recibió formación de la Fuerzas Armadas de la Nación obteniendo el título de Sub-Teniente de Aviación de Reserva y a su vez fue nombrado por parte del Comando de Aeronáutica, Paracaidista Militar.
Sus primeros pasos en la política fueron en el año 2005 como integrante del movimiento “Reconstrucción Nacional Republicana”. En el 2008, tras la caída del Partido Colorado del poder, fue vicepresidente de la ANR que tuvo entonces como titular a la senadora Lilian Samaniego. En el 2013 encabezó una lista propia para pugnar por una banca en la Cámara de Senadores dentro del Movimiento Honor Colorado, impulsada por Horacio Cartes, con lo que logró ocupar una banca legislativa por primera vez. Ya en el Senado se convirtió en líder de la disidencia colorada, llegando a ocupar la presidencia de la Cámara Alta en el periodo 2015-2016.
En diciembre del año pasado ganó las primarias presidenciales del Partido Colorado al derrotar al ex ministro de Hacienda Santiago Peña (candidato de Horacio Cartes) con 570.921 votos (51,01%) en comparación con 483.615 (43,23%) de Peña, esta victoria lo ubicó como el candidato a la Presidencia de la República por la ANR.
El 22 de abril de este año, con más del 46 % de los votos, venció al liberal Efraín Alegre y se convirtió así en el nuevo presidente de Paraguay.
Paraguay se destaca en la región por su buen desempeño económico y una sólida política fiscal de mercado abierto, caracterizada por su baja presión tributaria (10% de IVA y 5% sobre rentas). Los últimos reportes indican un fuerte impulso a las inversiones en un marco de responsabilidad de las finanzas públicas, dispuesta en la Ley de Responsabilidad Fiscal que establece que el déficit no puede ser mayor al 10% del Presupuesto General de Gastos de la Nación.
Abdo Benítez considera que Paraguay debe alcanzar un nivel de crecimiento constante del 6% anual y señaló que esto se puede lograr con algunas reformas estructurales que favorezcan el aumento de la productividad privada, logren un impacto en la salud y la educación, y permitan la continuidad de la inversión en obras de infraestructura iniciada por el actual gobierno de Horacio Cartes.
El presidente electo afirmó que durante su gobierno se continuará manteniendo una macroeconomía estable, invirtiendo fuertemente en obras de infraestructura pero reformulando la configuración de la gestión pública para impactar en el Índice de Desarrollo Humano. “Crecimiento económico sin reducción de la pobreza no es suficiente para Paraguay” fue su afirmación durante la campaña.
El informe de Situación Financiera (Situfin), elaborado por la Dirección de Política Macro-Fiscal de la Subsecretaría de Economía del Ministerio de Hacienda, a noviembre de 2017, sostiene que el déficit acumulado de la Administración Central asciende a G. 1.153,2 mil millones (USD 204 millones) y como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) representa el 0,7% y el anualizado 1,4% dentro los límites establecidos en la Ley de Responsabilidad Fiscal.
En cuanto a los recursos del Crédito Público se observa en el informe que los mismos se orientan a obras de infraestructura, donde el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) es el principal ejecutor de obras. Al mes de noviembre invirtió, aproximadamente, G. 2.906 mil millones, de los cuales el 26% corresponden al préstamo programático del BID y el 18% a Bonos Soberanos.
Entre sus principales propuestas de campaña, Marito prometió trabajar para lograr un crecimiento económico de la gente, con enfoque en la optimización del gasto público, eficiencia tributaria y reducción de la pobreza.
La primera gran tarea del nuevo gobierno será ampliar la base contributiva y formalizar la economía. La lucha contra la evasión fiscal y la corrupción son consideradas por Mario Abdo Benítez como herramientas clave para mejorar las recaudaciones, que serán la base para desarrollo con un Estado más eficiente. (Impact Comunicaciones corporativas y Redacciòn Central)
“El Cuatrinomio de la Esperanza”
El “Cuatrinomio de Oro”, del que formó parte el progenitor de “Marito”, mantuvo un sospechoso silencio sobre los crueles abusos cometidos durante la era del gobierno de Alfredo Stroessner, convirtiéndolo en cómplice y encubridor. Es más, se sabe que Paraguay formó parte en esa época de la Operación Cóndor o Plan Cóndor, que es el nombre con que se conoce al plan de coordinación de acciones y mutuo apoyo entre los regímenes dictatoriales del Cono Sur de América -Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y a veces Perú, Colombia, Venezuela- con participación inclusive de los Estados Unidos, llevada a cabo en las décadas de 1970 y 1980.
Según el diccionario enciclopédico más grande del mundo, Wikipedia, esa coordinación implicó, oficial y directamente, el seguimiento, vigilancia, detención, interrogatorios con tortura, traslados entre países y desaparición o muerte de personas, consideradas por dichos regímenes como subversivas del orden instaurado o contrarias al pensamiento político o ideológico opuesto, o no compatible con el gobierno de los Estados Unidos, y por tanto con las dictaduras militares de la región.
En el compendio de historia universal dice que “el Plan Cóndor se constituyó en una organización clandestina internacional para la estrategia del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a las mencionadas dictaduras, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política”.
La prueba más elocuente de que todo eso fue real es la existencia de los llamados “Archivos del Terror”, hallados en nuestro país en 1992 (no hay registro similar en el mundo) y cuyos documentos dan cuenta de una cifra de 50.000 personas asesinadas, 30. 000 desaparecidas y 400.000 encarceladas.
PROTEGIDO Y AISLADO, ASÍ CUALQUIERA…
El padre de Marito y la familia de éste, al parecer, nada de eso “vieron” en más de tres décadas. Sin embargo, es bien sabido que en Paraguay la mayoría de los hijos de potentados de la dictadura stronista eran enviados al exterior con la excusa del estudio, pero que en realidad estaban siendo protegidos y aislados de toda esa podredumbre política del que formó parte el papá de Marito.
Es decir, se formaron académicamente en las mejores instituciones educativas del exterior (EEUU preferentemente y Europa algunos) mediante las riquezas que amasaron sus padres en un ambiente de esquema de corrupción y descontrol. La mayoría volvió a Asunción luego de la caída del dictador, ocurrida en febrero 1989, con nuevos “aires” para afrontar una nueva etapa en el país pero con el estigma de llevar una pesada cruz sobre sus hombros.
Mario Abdo Benitez (h), quien nació el 10 de noviembre de 1971, inició su primaria y secundaria en el Colegio San Andrés de Asunción, pero llamativamente, su último año (1989), en que cayó la dictadura, figura que culminó en GED Test USA. Al menos, es la lectura que se puede hacer de su propia biografía oficial, que en un buen manejo de palabras dice: “Mario Abdo Benitez, paraguayo nacido el 10 de Noviembre del año 1971, inició su formación académica, en el Colegio San Andrés, periodo (1976-1989) GED Test USA (1989) donde culminó su primaria y secundaria”.
Asimismo, en su hoja de vida oficial dice: “Sus estudios universitarios los realizó en Teikyo Post University, Connecticut, USA (1995), obteniendo el título de Licenciado en Marketing”.
Marito no registra antecedente alguno de haber militado o haber sido un líder estudiantil que haya levantado alguna voz de protesta o que se haya preocupado como joven por lo que estaba ocurriendo en el país mientras estudiaba en uno de los colegios más caros del país. Es llamativo, con más razón porque la educación que recibió fue totalmente diferenciada y de mejor calidad que la mayoría. (Fragmento: La Nación, de Paraguay) Ver Link
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