Luego de un robo en una playa de Carolina del Norte, Estados Unidos, Zachary Kingsbury de 20 años provocó una persecución policial con una sorpresa inesperada.
Según las autoridades, Zachary Kingsbury, fue detenido luego de encontrarle contrabando ilegal en su automóvil. El hombre salió corriendo en huida hacia el océano, saltó y comenzó a nadar.
Tras unos minutos de persecución aérea con un Drone, la policía se percató que un tiburón estaba muy cerca por donde nadaba Kingsbury. De inmediato el delincuente tuvo que elegir entre regresar a la orilla o ser la comida un enorme tiburón.
La guardia costera, la policía y agencias ayudaron en la persecución. Luego de tres horas, Z. Kingsbury nacido en Washington, estaba a unos 4.000 pies lejos de la orilla cuando fue atrapado. Hoy está bajo las rejas en el condado de Pender.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones