Un tripulante sobreviviente del crucero ARA General Belgrano, hundido tras ser atacado por un submarino británico cuando navegaba hacia el continente argentino el 2 de mayo de 1982, afirmó que ese hecho «marcó un antes y un después» en la guerra de Malvinas, porque hasta ese momento era un conflicto «a la distancia, con escaramuzas y nada más».
Coronel tenía 19 años en ese entonces, estaba cumpliendo el servicio militar obligatorio, y se desempeñaba como artillero en el buque, en el que estaba encargado de soltar las balsas de la embarcación cuando se produjo el hundimiento.
Coronel: Murieron 300 compañeros con el impacto y 23 murieron después, en las balsas. Fueron 649 la totalidad de los argentinos muertos en la guerra de Malvinas y en el crucero murió casi la mitad de los que murieron en la guerra, 323.
C: Hubo un antes y un después del hundimiento del Belgrano. Hasta que nos hundieron, era una guerra a la distancia, todo lo que había eran escaramuzas, nada más. Después del hundimiento y con la cantidad de muertos, fue muy diferente.
Una de las cosas que siempre nos llamó la atención es que la misma Armada Argentina había declarado que fue un hecho criminal, y, con los años fue cambiando ese discurso y todos los oficiales que tripulaban el crucero sostuvieron que fue hundido en combate. El trabajo que hicimos a partir de terminada la guerra, hasta el día de hoy, es denunciar estas cosas y sobre todo poder hacer un juicio a los británicos por el hundimiento del crucero. Porque nosotros consideramos que el crucero no estaba dentro de la zona de exclusión que ellos mismos habían delimitado. Cuando ellos parten con la flota desde Inglaterra, no podían atacar nada que no le represente peligro.
El alcance que teníamos nosotros de poder de fuego, lo máximo era de 27 kilómetros, y la flota británica estaba a 500 kilómetros. Y nosotros estábamos volviendo hacia al continente argentino, entonces no representaba ningún tipo de peligro. Ese mismo día, el 1ro y 2 de mayo, habían estado trabajando en Naciones Unidas un acuerdo de paz, que había presentado Fernando Belaúnde Terry, que era presidente de Perú en ese momento, y decía que las partes aceptaban todo eso. (La primer ministra británica, Margaret) Thatcher tenía que hacer una jugada para poder iniciar la guerra, entonces ella misma da la orden de hundir al crucero que navegaba. Después de eso, ya no hubo marcha atrás con la propuesta de paz.
“Se recuerda con mucho patriotismo, mucho coraje”, dijo el misionero y sobreviviente Raúl Pérez en una entrevista a El Territorio, que a sus 32 años sirvió en la Guerra de Malvinas como sub oficial de armas.
Según entendió, el país no preparó correctamente la defensa y por eso pereció en ese conflicto. “Los que recibieron la orden de preparar la defensa pensaron que los ingleses no iban a venir, no se prepararon”, alegó, al tiempo que explicó que, en esa época, Argentina fabricaba cañones Hoffman de seis pulgadas que tiraban a 20 kilómetros.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones
