Intoxicación y muerte fue el resultado del consumo de sustancias que no están avaladas ni autorizadas por las sociedades científicas. Dos muertes relacionadas con el dióxido de cloro encendieron la alerta. El viernes, la de un hombre jujeño de 50 años y el sábado, la de un chico de 5 años, en Neuquén.
La ingesta del dióxido de cloro como método para prevenir el contagio de coronavirus se instaló en la agenda y generó que expertos del ámbito de la salud salieran, con preocupación, a hacer un llamado a la responsabilidad al momento de difundir “curas mágicas” que van en deterioro de la calidad de vida.
En esa línea, El Territorio consultó al Hospital de Pediatría Fernando Barreyro si ante la polémica mediática se registraron casos de intoxicación. “No hay estos casos, sí alguno, como siempre, por consumo accidental de hipoclorito (lavandina) pero no como algo inusual sino en el lactante se ven estas cosas al dejar a mano los productos de limpieza”, comentó la gerente asistencial del nosocomio, Liliana Fernández Sosa.
Si bien Misiones no registra casos de las características antes mencionadas, el dióxido de cloro deja al descubierto la necesidad de prohibir el consumo de todo lo que no cuente con la autorización de los entes reguladores. “En la provincia se ve mucho intoxicación por infusiones caseras (té de yuyos) cada vez hay menos casos, pero aún se ve”, remarcó la médica.
Fernández Sosa ofreció algunas recomendaciones para evitar que los niños terminen intoxicados: “Todos los elementos de limpieza o peligrosos en las alacenas superiores y no dar té de yuyos, porque no saben qué concentración tienen al preparar y generalmente al consumir trae más deshidratación o alteración del sensorio”.
Por otro lado, Natalia Rodríguez, vicepresidenta segunda de la Federación Farmacéutica (Fefara), reforzó el concepto del daño que acarrea para la salud el dióxido de cloro. “Es un compuesto químico que tiene usos industriales, es altamente oxidante, se utiliza como blanqueador o desinfectante, pero no está autorizado para el consumo humano. Ingerir este oxidante puede causar irritación en todo el tracto digestivo, dolor, vómitos, diarrea, una intoxicación severa”, dijo en diálogo con el programa Acá te lo contamos por Radioactiva 100.7.
“Si se inhala el dióxido de cloro puede generar edema pulmonar, broncoespasmo, complicaciones respiratorias gravísimas y hasta problemas de erosión de los dientes”, aseveró.
“Es muy delicado lo que está pasando. La recomendación a la sociedad es no utilizar productos que no están habilitados como medicamentos. Se está estudiando como se estudiaron cientos de alternativas terapéuticas en este tiempo, pero no hay nada concluyente que certifique que sirva para el Covid”, comentó Rodríguez.
“Ante los hechos de público conocimiento, que vinculan el fallecimiento de un niño de 5 años relacionado con la ingestión de dióxido de cloro, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) alerta a la población con respecto al peligro de la utilización de este producto para la prevención y/o tratamiento de la enfermedad por Sars-Cov-2. La ingestión de este producto no ha demostrado efectos preventivos ni terapéuticos en dicha enfermedad. Su utilidad se limita al uso como desinfectante ambiental en determinadas diluciones, pero no debe ser ingerido por el ser humano” detalla el comunicado emitido el domingo.
Asimismo, otras comunidades de rigor científico emitieron una alerta a la población.
“Recomendamos no consumir dióxido de cloro ni clorito de sodio como tratamiento o profilaxis de la Covid-19. Estos productos químicos están autorizados como blanqueadores durante la fabricación de papel, fibras textiles y para la desinfección de edificios, así como agentes antimicrobianos en soluciones acuosas para lavar frutas y verdura, en el agua de procesamiento de aves de corral y en la potabilización de agua”, advierten desde la Asociación Toxicológica Argentina (ATA), una de las tantas sociedades científicas que rechaza el uso de esta sustancia para tratamientos en las personas.
La Sociedad Argentina de Pediatría enfatiza la importancia de la utilización de productos medicinales producidos bajo guías de buenas prácticas de manufactura de medicamentos, y aprobados por las autoridades sanitarias competentes. “Repudiamos la utilización inescrupulosa del dióxido de cloro por parte de presuntos profesionales de la salud, que ante la angustia y la incertidumbre de las familias en estos momentos de pandemia por un agente infeccioso nuevo, sin terapéuticas curativas farmacológicas, recomiendan sustancias no solamente ineficaces, sino además con reconocidos efectos tóxicos”, señalaron los profesionales.
(El Territorio)
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones