Home / Economia / Apuestan al cultivo de sandía como alternativa al tabaco
Sandía bajo cubierta, una alternativa para anticipar y asegurar una buena zafra en San Pedro. / Fotos: Carina Martínez

Apuestan al cultivo de sandía como alternativa al tabaco

Durante la primavera se obtendrán las primeras frutas.

En Colonia Santa Rita, San Pedro, una familia decidió reconvertir la producción mediante la técnica bajo cubierta para asegurar un buen rendimiento para la zafra.

En San Pedro, las familias agrícolas muestran enorme interés en modificar las técnicas o sistemas de cultivo a fin de mejorar el rendimiento de la producción y, en efecto, aumentar la renta.

En este sentido, una familia de Colonia Santa Rita -a 18 kilómetros de la zona urbana- se volcó a una alternativa al cultivo de tabaco hacia otro tipo de producción: el de sandías. Se trata de una inédita e innovadora reconversión en la zona, que mediante la plantación bajo cubierta busca asegurar y anticipar la zafra.

Desde hace tiempo los colonos de la zona vienen encarando diferentes tipos de cultivos, como por ejemplo el maíz, para lo cual trabajan con un sistema totalmente  mecanizado.

Ahora, la familia de Adela Grahl y Luis Fernández se animó a experimentar con el cultivo de sandía bajo cubierta, que permite plantar ya en tierra rozada las mudas de sandía, sin correr el riesgo de que sean castigadas con las fuertes heladas y así anticipar la zafra. Esto para que al empezar la primavera, que es cuando en muchas chacras la planta acaba de germinar, el cultivo bajo cubierta ya tenga guías e incluso flores.

El Territorio viajó hasta Colonia Santa Rita para conocer cómo la familia arribó a esta técnica y los motivos para reconvertir los cultivos.

“Unos amigos que tenemos en San Vicente trabajan con este sistema y nos comentaron que los resultados son muy buenos, requiere un poco de inversión inicial y dedicación de tiempo, después ya la planta crece por sí sola. Esta familia nos explicó cómo funciona el cultivo y nosotros quisimos probar”, comentó Adela.

Sobre el proceso, explicó que consiste en cuatro etapas: siembra, trasplante, cobertura y luego la cosecha.

“Las semillas se siembran en bandejas, una vez que tengan hojas ya pueden ser trasplantadas en el rozado, preparamos bien la tierra, se hace un agujero, se coloca un abono orgánico y allí se planta la muda. Por única vez se coloca un producto repelente de insectos, luego se coloca un arco de tacuara y sobre este el plástico, que es cubierto con tierra en los costados”, precisó.

Las plantas de sandía permanecen bajo cubierta hasta entrada la primavera y se mantiene húmeda por un proceso natural de evaporación.

“Como debajo del plástico la temperatura es siempre mayor que la sensación térmica del ambiente, la humedad se evapora y forma gotas que quedan depositadas en el plástico. Con pequeños golpecitos, esas gotas caen al suelo nuevamente y así se mantiene. Cuando está por llegar la primavera se comienza a destapar de a poco para que tome algunas horas de sol a la tarde y así cuando llega la primavera, podemos retirar la cubierta y ya la planta tendrá flores y próximamente frutas”, detallo Grahl.

Para llevar adelante la primera etapa de reconversión, donde de la siembra de 1.000 semillas obtuvieron 750 plantines que hoy ya crecen bajo invernáculo, la familia realizó la inversión necesaria con recursos propios, expectantes a recuperarlos con la venta de las frutas.

En ese sentido, la familia amiga que les transmitió los conocimientos les ayudará con la movilidad para transportar la producción.

“Nosotros sólo tenemos una moto y con eso no podemos llevar las frutas. Nos alivia saber que este amigo y el yerno de mi marido, que nos van a ayudar con una camioneta para llevar hasta los puntos de venta. Y si este año nos va bien, quien dice que el próximo año duplicamos la apuesta y podemos comprarnos un móvil” , manifestó con entusiasmo Adela.

Para la familia que se dedica al cultivo de tabaco, la plantación de sandía resulta una actividad donde toda la familia puede participar, y es una tarea que genera motivación en los hijos, en especial a los más grandes.

“Con el tabaco no se puede vivir, estando en la chacra se vive muy bien. Es cuestión de ir probando, innovando y no desanimarse cuando algo no sale bien. Nosotros tenemos de todo un poco, tanto para autoconsumo como para alguna venta, y estamos muy expectantes con este nuevo proyecto. Incentivo a toda persona a animarse, que todo se puede” concluyó Adela.

Teniendo en cuenta que actualmente una sandía mediana supera los 700 pesos, y que una planta como mínimo puede producir tres frutas, lo que puede triplicarse, con 700 plantas de sandía que ocupan una superficie que no supera la hectárea de tierra y una inversión inicial de cerca de 40 mil pesos, la zafra puede superar fácilmente un millón de pesos, precisaron al respecto.

(El Territorio)

Comentários no Facebook