Ayer lunes fue citado a declarar ante el juez de Instrucción Dos de Posadas Diego F. (39), el último de los detenidos por el asesinato de la sargento de Policía Romina Rodríguez (35), ejecutada a balazos en su residencia del barrio Nuevo Garupá el pasado 2 de junio. El hombre es apuntado como quien vendió el arma homicida luego del hecho.
Luego de que lo imputaran formalmente en el expediente, se abstuvo de declarar ante el magistrado Juan Manuel Monte.
La captura de Diego se produjo tras la declaración de Joel P., en dueño de la casa de Ñu Porá donde apareció la pistola calibre nueve milímetros que, de acuerdo con las pericias, utilizaron los asesinos de Rodríguez. Joel dijo que había comprado el arma a un tercero y allí dio el nombre de Diego.
Los investigadores ahora tratan de dilucidar si el último de los imputados vendió el arma a los responsables del homicidio o si lo hizo luego, para hacer desaparecer la pistola.
De acuerdo con datos que manejan los detectives, Diego, tras el hecho, anduvo ofreciendo dos pistolas. Una sería la que está incautada. La otra, se sospecha, es la que le robaron a la sargento Rodríguez el día en el que la asesinaron.
La captura de Diego se produjo el viernes pasado cuando efectivos de la Comisaría 5ta y la Dirección Homicidios, dependiente de la Dirección General de Investigaciones Complejas, allanaron tres viviendas del barrio 6 de Septiembre de Posadas. Allí, además del arresto, incautaron una motocicleta Brava y otra Zanella, las cuales tenían pedidos de secuestro por robo en la Comisaría 7ma y 2da. Asimismo, hallaron 35 gramos de cannabis sativa que fue corroborado por personal idóneo de la Dirección de Toxicomanía.
(C6)
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