El expolicía Daniel Suizer acusó al gobernador de Formosa por espionaje a opositores y periodistas. «Hay un sistema montado para escuchar lo que dice cada ciudadano», aseguró.
Desde que Daniel Suizer denunció por «espionaje ilegal» al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, su vida se volvió una pesadilla. La semana pasada fue detenido por una causa judicial, que no tenía pruebas, y mientras estaba en prisión allanaron su casa y maltrataron a su familia.
El exagente denunció en 2015 un sistema ilegal de espionaje, donde adjuntan fotografías de personas que se vinculan con la oposición provincial y, también, de cualquier ciudadano que no está de acuerdo con el Gobierno de Gildo Insfrán. «Yo fui miembro de la fuerza y estuve en la inteligencia de Formosa y con pleno conocimiento puedo afirmar que Insfrán sigue haciendo espionaje a los opositores. Miran todo, escuchan todo e informan todo«, aseguró en una entrevista hace tres años.
El jueves pasado, el denunciante fue interceptado por una control cuando estaba saliendo de la provincia. En ese momento, se le acercaron a la ventanilla del auto varios policías vestidos de civil que le pidieron que suba a la patrulla. «Me dijo que me encontraba detenido porque estaba imputado. La acusación era que yo me hacía pasar por policía y abogado», indicó.

Después de ser liberado a las ocho horas por falta de pruebas, Suizer se dio cuenta de lo que realmente había pasado cuando llegó a su casa. «Allanaron nuevamente mi domicilio de una manera particular, que va más allá de las facultades de la Justicia», dijo sobre el episodio que quedó registrado por las cámaras de seguridad de la vivienda. Los policías de Insfrán entraron a su casa, sacaron por la fuerza a sus hijas de 15 y 16 años y se llevaron todas sus computadoras, tarjetas de memoria, pendrives, discos rígidos y celulares.
(TN)
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