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Hasta noviembre habría faltante de algunos electrodomésticos

El rubro de electrodomésticos de Posadas vive un presente positivo dentro de los nuevos parámetros que generó la pandemia del coronavirus en materia económica. Con un repunte en las ventas, referentes del sector hablan de una recuperación de la demanda, más aún si se trata de la renovación de los artículos infaltables en el hogar.

Sin embargo, como consecuencia del aislamiento estricto en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba), en los últimos meses hay serias dificultades en la reposición de determinados artículos que, según el proveedor, entregarían recién en noviembre. Al faltante de celulares, notebooks y televisores ahora se sumó la escasez en algunos tipos de cocinas y lavarropas por el cierre de fábricas al detectarse algunos casos positivos de Covid-19, y en otros, porque trabajan sólo al 20% de la capacidad.

En este sentido, para garantizar el stock de determinados productos, empresarios afirman que la reposición está condicionada a la compra de otros artículos de menor demanda por parte de los clientes. Y, al mismo tiempo, deben abonar la operatoria en efectivo y aguardar el envío una vez que ese artículo se termine de fabricar.

En cuanto a los costos logísticos, precisaron que en el último mes hubo un incremento leve en el valor final y anticipan actualizaciones en el listado de precios tanto de electrodomésticos como de muebles para el hogar.

Stock condicionado
 

Más demanda que oferta. En esos términos, Carlos D’Orazi, directivo de una importante cadena de artículos para el hogar, resumió el presente que vive el sector. Sin embargo, advirtió que se agravó la reposición de determinados productos ante el quiebre de stock, ya que las fábricas no pueden proveer ante la baja en la capacidad de trabajo en las plantas que se concentran en Amba, una de las zonas más afectadas por la pandemia del coronavirus.

En diálogo con El Territorio sostuvo que todos los artículos de electrónica y electrodomésticos son difíciles de reponer y que, en las últimas semanas, se sumó un nuevo producto que escasea: la cocina. “Muchas de las fábricas de cocinas, que son pocas en el país, están trabajando al 30 por ciento de su capacidad y eso hace que haya muy poca fabricación. Hay más demanda que oferta y, con pocos trabajadores al frente, es muy difícil de abastecer todos los pedidos que vienen de diferentes puntos del país”, comentó.

A esto se sumó un condicionamiento que deben afrontar los empresarios para reponer los productos. “Los distribuidores y los fabricantes manifiestan que tenemos la obligación de comprar productos que no son tan demandados para hacer el envío. Por ejemplo, días atrás cerré una operación de compra de televisores de 32 pulgadas, que son muy solicitados y escasean, pero para que me envíen esa dotación tuve que comprar tostadoras, que no son artículos muy populares en todas las casas”, aseguró.

En este sentido, el empresario consideró que “se trata de una jugada porque se aprovecha que no hay stock, y obligan a comprar mercadería que no se vende popularmente”.

Para fomentar la compra de esos productos, de poca demanda por parte del cliente, el empresario planteó que se trabajará en la venta al costo o por debajo de ese valor. “Esa mercadería que compramos por obligación también tenemos pensadas exhibirla en la web también aunque al mismo precio del costo. Son estrategias que estamos definiendo para generar un atractivo para el consumidor”, contó.

Por otra parte, Gustavo Cardozo, propietario de Vicar Hogar y Muebles, coincidió con los planteos de D’Orazi y advirtió por la problemática en el abastecimiento de algunos artículos indispensables para la casa. Al faltante de cocinas, el empresario sumó la difícil reposición de lavarropas.

“No se están consiguiendo cocinas y lavarropas. Un gran proveedor de lavarropas a nivel nacional, que tiene cerrada la planta por algunos casos de coronavirus, tomó algunos pedidos que hice y nos confirmaron que recién habrá entrega para noviembre”, subrayó.

Al mismo tiempo, Cardozo enfatizó que para el envío de determinados productos es necesario encargar otros. “En mi caso, necesitaba pedir unos televisores y para eso tuve que solicitar unos aires acondicionados, que ya tenía bastante stock. Creo que tiene que ver con la necesidad de los proveedores de sacarse de encima los productos y hacen un combo. Si no pedís de esa manera, no hacen el envío”, explicó.

Detalló que este tipo de operación requiere del pago anticipado y que cuando las empresas en Buenos Aires fabrican, recién mandan hacia las provincias. Como efecto de la sobredemanda, hay demoras que tardan como mínimo cuatro meses.

“Hay algunas firmas que no toman más pedidos para este año. En mi caso, recién me mandarán las cocinas para reponer en noviembre. Y cuando termine la cuarentena en Buenos Aires, se priorizará los pedidos para esa provincia y luego avanzarán en la reposición para los otros distritos”, aseveró.

En su caso particular, mencionó que hay escasez de colchones con resortes ante el faltante de producción de acero en Córdoba.

Costos en suba
 

A la escasez se sumó la suba en los costos logísticos para el envío de electrodomésticos, sin un porcentaje establecido. Estiman que el aumento está ligado al precio del dólar tanto oficial como informal.

Como consecuencia de ello, los empresarios consultados por este matutino plantean que no hay un precio de referencia actual.

“Cada vez que sube un electrodoméstico, se observa que aumenta el valor del flete, que ya se cobra dentro del precio final del producto. A esto hay que destacar que hay una fuerte disparidad de precios que eliminó el precio de referencia. En exhibición hay un precio y en un portal web hay otros diferentes, hasta ocho o nueve”, manifestó D’Orazi, quien agregó que la diferencia de importes se debe en algunos casos al sobrestock y, en otros, a avivadas por parte del vendedor.

Por su parte, Cardozo dijo que “todo está subiendo y en la última semana, en el caso de los muebles, los proveedores enviaron una nueva lista de precios según las variaciones del dólar”. Indicó que la actualización de precios alcanzó, según el producto, el 15%.

Y enfatizó: “El precio final, que tiene muchas variaciones según el comercio, depende del volumen de compra, ya que no todos solicitamos la misma cantidad. En portales web, el precio es diferente. En otros casos, las grandes firmas tienen más capacidad de compra que nosotros, las pymes, que tenemos menos volumen. Eso incide en el precio definitivo y marca la amplia gama de precios por un producto gemelo”.

(El Territorio – Por Emmanuel López Del Valle)

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