La bajante de los ríos Paraná, Iguazú y Uruguay se profundizará en las semanas siguientes, según alerta el Instituto Nacional del Agua (INA). “Se espera que persistan las condiciones de sequía y bajante pronunciada en la primera mitad del trimestre, con una muy gradual recuperación en la segunda parte del mismo.
Los caudales de los grandes ríos de la cuenca se mantendrían por debajo de lo normal en todo el período de interés”, explica el INA en su informe hidrológico.
“Se espera que en los próximos meses en la alta cuenca en Brasil persista la condición de caudales inferiores a los normales, con baja probabilidad de una recuperación sensible, por lo menos en las próximas semanas. Se mantendrá la atención ante eventuales repuntes sobre la cuenca no regulada, de aporte directo al embalse de Itaipú”, agrega además en su monitoreo de los ríos.
Sobre el río Iguazú dice que “no se observa una situación similar desde 1978”.
“A partir del 22 de marzo, la importante disminución de caudal de la cuenca alta del río Paraná en Brasil y cuenca del río Iguazú motivó un descenso muy significativo y persistente. En los últimos días quedó oscilando por debajo de los 5 metros”, señalan los especialistas.
En diálogo con El Territorio, el ministro de Ecología de Misiones, Mario Vialey, afirmó que la situación que se vive “es crítica”. Aseguró que el Uruguay ya no es navegable en muchas áreas y eso dificulta las labores sobre el curso de agua.
En esa línea precisó que resolvió lanzar una veda de carácter excepcional en los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú y sus afluentes.
“La bajante histórica registrada lleva a que los peces de distintas especies se concentren en grandes cantidades en pequeños sectores con suficiente agua para su subsistencia, pero esto posibilita que se lleve adelante pesca de carácter depredatorio por parte de pescadores furtivos, que poco piensan en el daño que causan a la fauna íctica de nuestros ríos”, explicó.
Dijo también que este es un momento ideal para realizar limpieza de las costas y lechos donde aparecen gran cantidad de residuos, pero debido a la cuarentena y la restricción para circular estas tareas se ven dificultadas. Sólo en algunos sectores los guardafaunas están limpiando apenas avistan algún tipo de residuo.
“Desde Ecología estamos con monitoreos permanentes, levantando todas las redes que se estuvieron colocando”, indicó Vialey y proyectó que deberían llover al menos 150 milímetros en las altas cuencas de los ríos para que la situación comience a normalizarse.
Represas
Desde las 0 horas de ayer el caudal del Iguazú aumentó levemente, según el monitoreo que se le realiza a ese curso de agua. Antes la marca era de 314 metros cúbicos por segundo, caudal que fue en aumento y creció en casi 100 metros cúbicos. Esto se debe a que los funcionarios de la Cancillería de Argentina consiguieron el pasado martes que Brasil liberara agua de la represa hidroeléctrica Baixo Iguaçu hacia el río Iguazú, que confluye con el Paraná en la Triple Frontera. Pero aún los parámetros no son los normales y deberían llegar al menos a los 1.200 m³/s.
Hoy Cancillería pedirá mediante videoconferencia que Brasil y Paraguay abran las compuertas de Itaipú para dejar pasar otros 1.500 m³/s por esa presa del Paraná.
Con respecto a la provisión de agua potable a los barrios de la ciudad, el Instituto Misionero de Agua y Saneamiento (Imas) puso en marcha tres bombas sobre una balsa ubicada en el cauce del río Iguazú, para efectuar el bombeo de agua cruda al cárcamo y este a la toma de agua para luego potabilizarla en la planta ubicada en pleno centro de la ciudad.
El servicio aún es deficiente en los barrios más altos de la Ciudad de las Cataratas pero se estima que en las próximas horas todos los barrios tendrán agua potable con la presión necesaria en la cañerías para posibilitar el acopio del líquido vital en los tanques de las viviendas. Por su parte el sector de Obras y Servicios Públicos de la municipalidad continúa asistiendo a las familias que todavía tienen problemas.
Por su parte, Daniel Sena, de la Federación Misionera de Cooperativas de Agua Potable (Femicap) comentó a este medio que las cooperativas no están teniendo -todavía- mayores inconvenientes para potabilizar el agua, salvo en Puerto Esperanza, donde la toma flotante tocó el lecho del río, y en Corpus, donde están casi al límite de la capacidad operativa.
En Posadas, por la regulación que realiza la represa del curso de agua, el río se mantenía ayer estable en 9,70 metros de altura en la zona de medición.
Panorama en Ituzaingó
En Ituzaingó, Corrientes, el Paraná llegó a los ayer a los 10 centímetros en el puerto y marcó otro récord. Baja nunca antes vista en esta localidad.
Además, el embalse de Yacyretá trabajó todo el mes de marzo y en este comienzo de abril “de pasada”, es decir con un caudal descargado muy similar a su afluencia. Este caudal osciló en el orden de los 10.000 m³/s hasta el 23 de marzo en que acusó el efecto de la disminución mencionada y se redujo a los 8.000 m³/s en dos días. Luego la disminución fue más gradual, hasta quedar actualmente en el orden de 6.000 m³/s. El promedio del mes fue 9.630 m3/s, un 36% por debajo del promedio mensual de los últimos 25 años.
En Rosario la situación golpea de lleno la carga de los buques graneleros, que están saliendo con menos mercadería. De los puertos ubicados en el Gran Rosario se exporta el 80% de los granos que la Argentina vende al exterior.
De acuerdo a la Bolsa de Comercio de esa ciudad, en un Handysize o Handymax, que cargan entre 35.000 y 40.000 toneladas, cada pie de calado que baja el río representa una pérdida de capacidad de carga de entre 1.500 y 1.800 toneladas. En un Panamax, con una capacidad de carga de 60.000 a 65.000 toneladas, perder 3 pies de profundidad implica dejar de cargar entre 6.000 y 7.500 toneladas por buque.
En cifra
1978
El Instituto Nacional del Agua (INA) sostiene que, según sus registros, sobre el río Iguazú “no se observa una situación similar desde el año 1.978”
(El Territorio – Por Esteban Bueseck)
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