“¡Dios mío!, ¡No, carajo! ¡Nos matamos!”, fueron las últimas palabras del piloto y el copiloto del avión de Austral antes de que se precipitara a tierra. Fueron dichas con el tono desesperado de personas que sabían que estaban a punto de morir y quedaron registradas en la cinta de grabación de voces de la caja negra del avión
Ayer fueron reproducidas por primera vez en la sala Amia de los tribunales federales de Comodoro Py, en el marco del juicio oral que investiga los motivos de esta tragedia que provocó la muerte de las 74 personas que hace 22 años subieron a ese avión en el aeropuerto de Posadas.
El audio fue reproducido en horas del mediodía y generó conmoción en los familiares de las victimas que concurren a presenciar el juicio oral.
Al terminar la audiencia de la víspera, el fiscal Patricio García Elorrio se acercó a pedir disculpas a algunos familiares visiblemente conmovidos, no sólo por escuchar el contenido de la caja negra, sino también por imaginar a sus seres queridos en ese momento donde la línea que separa la vida de la muerte sólo dura un par de segundos.
“Yo estoy sin poder dormir desde hace una semana cuando me enteré que hoy -por ayer- íbamos a conocer el contenido de esa famosa caja negra. Dicen que el tiempo cura las heridas pero en mi caso nunca dejó de dolerme la muerte de mi señora. Daría todo por abrazarla una vez más”, señaló a El Territorio Daniel Vázquez, viudo de la jefa de azafatas Susana Trota, que fue la encargada de pedir a los pasajeros que permanezcan sentados con sus cinturones de seguridad abrochados ante la alerta por el ingreso a zona de turbulencias.
Algunos familiares escucharon el audio tomados de la mano y sosteniéndose entre ellos, pero otros decidieron salir. El impacto de la escucha invadió toda la sala. Fue uno de los pocos momentos de este juicio donde nadie estuvo mirando el celular ni hablando con la persona de al lado. Todos estáticos frente a la muerte colectiva ocurrida aquel 10 de octubre de 1997 a las 22.07 horas.
La grabación de las voces de cabina sobrevivieron al accidente porque estaban resguardada dentro de la caja negra, que es un dispositivo que tienen los barcos, trenes y aviones para almacenar los últimos 30 minutos de las conversaciones de los tripulantes de la nave y de su recorrido para ser analizado en caso de accidentes. Aquel DC9 de Austral prácticamente se pulverizó al estrellarse contra el suelo uruguayo de Fray Bentos, pero su caja negra fue rescatada y decodificada en Estados Unidos.
Dos minutos fatales
La cinta de la caja negra guarda los últimos 30 minutos de diálogos en la cabina del avión. Ayer se reprodujeron los últimos 18 minutos de esa cinta. Al principio se puede oír al piloto Jorge Cécere que comunica a pasajeros y a la tripulación que van a ingresar a una zona de turbulencias y pide que todos permanezcan sentados.
En ese momento el avión volaba sobre la ciudad correntina de Monte Caseros y se pudo escuchar un diálogo normal de compañeros de trabajo entre el piloto y el copiloto, que por lo visto no se conocían y era la primera vez que volaban juntos. Ambos contaban sobre sus familias e hijos. Todo hacía pensar de un contexto de vuelo normal.
La tensión en cabina se empieza a sentir en el minuto 16 cuando el piloto de manera insistente comienza a pedir a la base autorización para el descenso. Lo pidió tres veces y la última ya fue con un tono de emergencia.
Desde Ezeiza le respondían que haga contacto con la base de Montevideo porque el avión estaba volando sobre espacio aéreo de Uruguay, pero el piloto no escuchaba a la base y por eso seguía insistiendo en su pedido de descenso.
Finalmente, en el minuto 17, se escuchan las exclamaciones más estremecedoras cuando los pilotos advierten que perdieron el control del avión y que se están cayendo. Es la parte del material donde se escucha: “¡Dios mío! ¡No, carajo! ¡Nos matamos! ¡La concha de la lora! ¡La puta que lo parió!”.
Después, hay un silencio que dura 10 segundos hasta que finalmente sobrevino el impacto del avión contra el suelo. Se estima que las 74 personas que viajaban en ese avión murieron en esos últimos dos minutos fatales.
Las pericias en el centro del debate
El debate oral comenzó el 26 de marzo, se realiza una vez por semana y desde su inicio se está desarrollando un coloquio de peritos que tienen la misión de explicar al tribunal las diferencias que existen entre la pericia realizada por la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación de Uruguay (Ciada) y el anexo elevado por la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil de Argentina (Jiacc). La pericia uruguaya entiende que la caída del avión se dio como consecuencia de deficiencias mecánicas, faltas de alarmas y congelamiento del sistema que mide la velocidad en vuelo. El anexo realizado por Argentina lo niega. Los 10 peritos que forman parte del coloquio son expertos en aeronavegación: pilotos, ingenieros y especialistas en la materia. Hay dos peritos oficiales, dos por la Fiscalía y los restantes seis son contratados por las defensas de los imputados. La causa tiene 35 personas imputadas por el delito de estrago doloso, que prevé penas entre 10 y 25 años de prisión.
Un audio que para algunos suma y para otros no
La grabación reproducida ayer es parte de los elementos con los que la Justicia intenta entender cuáles fueron los motivos que originaron la caída del vuelo que debía unir Posadas con Buenos Aires.
Para la querella que defiende a los familiares es una prueba fundamental porque ayuda a entender el clima que se vivía en la cabina del avión, donde los pilotos solamente en los últimos minutos advierten que el avión perdió equilibrio y que se están precipitando a tierra sin posibilidades de evitar la muerte segura.
“Esa cinta es sumamente descriptiva del momento que se vivió en esa cabina en la que dos pilotos están manejando un vuelo en forma habitual y que de repente piden descender cuando advierten que algo estaba fallando en los comandos. Lo piden con insistencia pero no escuchan lo que le respondían desde Ezeiza porque el sistema de comunicación falló y no tenían retorno”, explicó a este diario el abogado querellante Norberto Caputo.
Desde el punto de la querella, la cinta suma información valiosa al juicio porque muestra la situación real que se vivió en la cabina de ese avión. Por ese motivo, desde el inicio del debate oral solicitaron su reproducción.
No opinan lo mismo desde algunas defensas de los imputados para quienes esa cinta aporta poca información porque es mucho el ruido ambiente que distorsiona el audio y, por eso, prefieren ceñirse a las transcripciones textuales por escrito de esos diálogos. Desde este punto de vista, la reproducción de ayer no sumó mayor evidencia a la causa judicial.
Para saber el impacto de esta reproducción habrá que seguir de cerca el desarrollo del juicio que fijó su próxima audiencia para el martes 10 de septiembre. A medida que avance el debate se podrá advertir la valoración que hacen los jueces Daniel Obligado, José Martínez Sobrino y Adriana Palotti de la prueba expuesta ayer.
Un video, otra ayuda
Por otra parte, ayer también se exhibió un video de simulación realizado por el perito de parte Rogelio Marzialetti elaborado en base a la información del recorrido del avión también grabado en la caja negra. En esas imágenes se muestra los diversos movimientos que realizó ese avión de Austral antes de estrellarse en tierra.
En el momento que se desencadena la tragedia el avión comienza a inclinarse hacia su ala derecha y hace dos giros completos que muestran que la nave perdió por completo su equilibrio.
Luego baja la nariz apuntando hacia la tierra y comienza a desplomarse a una velocidad estremecedora que en cuestión de minutos lo hace descender cerca de 25.000 pies de altura. “Cae en picada como si fuese un cohete lanzando hacia la tierra a toda velocidad”, graficó ayer Marzialetti.
(El Territorio – Por Daniela Cortés)
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