Recientemente, Oscar Amaechina, un hombre que arriesga su vida para compartir el Evangelio en África reveló un escenario potencialmente mortal al que se enfrentó y que fue frustrado por un simple acto de amor y compasión.
Amaechina, contó a The Christian Post sobre un grupo de personas que una vez encontró en un desafiante campo misionero en Nigeria.
«Estábamos ministrando a la gente, y algunas personas vinieron a matarnos. Confesaron que estaban allí para matarnos», dijo.
«Los vimos con sus machetes, los vimos con sus espadas, y creímos que ese era nuestro último aliento».
Amaechina, quien es el presidente de Afri-Mission and Evangelism Network, un grupo que busca predicar el Evangelio en pueblos africanos donde la gente nunca ha oído hablar de Jesús, junto a los que estaban con él, asumieron que se enfrentarían a un asesinato casi seguro, pero entonces ocurrió algo increíble.
En lugar de acobardarse, suplicar o entrar en pánico, él y sus compañeros misioneros decidieron hacer un acto de bondad con los asaltantes. Les proporcionaron alimentos y recursos, y eso cambió absolutamente todo.
«Les dimos arroz, les dimos espaguetis, les dimos crema y sopa… y se alejaron de nosotros», dijo a The Christian Post.
«Volvieron, y uno de sus líderes nos habló a través de un intérprete y nos dijo: ‘Estábamos aquí para mataros. Como somos pobres, nadie nos ha hecho regalos, pero gracias a estos regalos, queremos convertirnos en cristianos’».
Mediante este acto, no solo Amaechina sino todo el grupo aseguraron su supervivencia, y además vieron cómo los que venían a matarlos experimentaban un cambio y una transformación de corazón.
Dijo que «no podía creerlo».
«Les llevamos a Cristo. Fue maravilloso, fue impresionante y nos abrió los ojos», expresó Amaechina.
«Desde ese día, nunca nos hemos resistido a mostrar bondad. Hay poder en la bondad y el amor. Y eso es lo que creemos en el ministerio».
Aunque no todos los encuentros de este tipo terminan de forma tan positiva, la historia de Amaechina es un poderoso recordatorio del cambio de vida que es posible cuando los cristianos viven el mandato de Jesús de «amar a Dios y amar a los demás».
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones