En una de sus propiedades Holl tenía más de 100 gallos de riña.
El próximo martes se cumplirán dos meses de la detención de Alfredo “Fredy” Holl (44), el suspendido concejal de Campo Ramón que afronta varias causas por distintos delitos y está acusado de incendiar dos viviendas y poner en serio riesgo la vida de seis personas domiciliadas en el barrio Docente de dicha localidad.
Precisamente, el pasado 3 de marzo el edil y dirigente agrario fue denunciado por un vecino que lo acusó de quemar su casa, expediente caratulado como “daños graves y homicidio en grado de tentativa”, este último delito que contempla un máximo de doce años y medio de prisión y no es excarcelable, precisaron fuentes del caso.
Con relación a la causa, la misma avanza en forma lenta debido a las restricciones en el marco de la pandemia de Covid-19, al tiempo que en los próximos días serán citados tres testigos clave para la querella que representa los intereses de Pablo Agustín Gaona (42) y su familia, víctimas del incendio.
Entre los citados se halla el intendente de Campo Ramón, José Márquez Da Silva, quien días antes del hecho habría alertado a Gaona sobre supuestas amenazas de Holl contra su persona.
Según averiguó El Territorio, en el propio despacho del jefe comunal el edil manifestó que se vengaría porque “se metió con mi familia”, en alusión a la asistencia que Gaona y su familia le brindaron a la esposa e hijos de Holl tras la separación de la pareja.
También citaron a declarar a un peón del concejal que en las horas previas al incendio del 3 de marzo alertó sobre la desaparición de un bidón de combustible, cuya ubicación sólo conocían él y su patrón.
Por último, también se aguarda el testimonio de un joven que aportaría datos sobre la presunta complicidad de un allegado a Holl.
Acusación directa
Tal como publicó este matutino, a partir de su detención varias personas se acercaron a la comisaría de Campo Ramón para ratificar denuncias que en su momento no prosperaron o denunciar nuevos hechos.
Holl fue detenido el 5 de marzo pasado a raíz de la denuncia de Gaona, quien lo acusó de ser el responsable por el incendio y destrucción total de su vivienda, en el barrio Docente, siniestro que también afectó una segunda casa que padeció importantes daños.
Al respecto, las pericias de la División Bomberos determinaron que el fuego se propagó con combustible líquido disperso en varios sectores de la propiedad.
El incendio se inició alrededor de las 2 de la madrugada del martes 3 de marzo, cuando el propietario del inmueble se despertó por los gritos de sus hijas de 15 y 8 años y una sobrina de 17 que se hallaba en la casa.
Esa misma madrugada Gaona se presentó ante la Comisaría de Campo Ramón y denunció directamente a Holl, a quien acusó de incendiar su vivienda y tratar de asesinar a su familia.
Posteriormente, la ex mujer del concejal y dos de sus hijos se presentaron ante la sede policial y aportaron testimonios que no hicieron más que complicar la situación del sospechoso.
“Responsabilizo directamente al señor Alfredo Holl, alias Fredy, como el principal responsable de lo sucedido y lo acuso por daño, tentativa de homicidio y todo lo causado. Ante estas y otras cosas más, responsabilizo a este hombre por cualquier cosa que nos pueda suceder a mi familia y a mí”, citó Gaona en la denuncia.
Delitos no excarcelables
Tras la detención de Holl, la Policía allanó sus tres propiedades en Campo Ramón y procedió al secuestro de once armas de fuego sin registrar, entre rifles, escopetas y una pistola.
Al respecto, fuentes del caso resaltaron que la pistola en cuestión es una 9 milímetros que hace tres años fue reportada como robaba a un efectivo de la Policía Federal Argentina (PFA).
Respecto a las armas incautadas, las mismas derivaron en la apertura de una causa federal por “tenencia ilegal de armas de guerra”, delito que no contempla la excarcelación, como tampoco la “tentativa de homicidio” que se tramita en el Juzgado de Instrucción Uno.
En los allanamientos también dieron con gran cantidad de municiones; un silenciador y miras telescópicas, una de ellas para visión nocturna.
Hallaron bidones con combustible, varios de los cuales se encontraban vacíos.
Asimismo, constataron la existencia de más de cien gallos de riña que quedarán en resguardo de un cuidador.
Entre los elementos secuestrados se hallan seis celulares que podrían arrojar importantes indicios para la investigación de los delitos que se investigan, como también las relaciones y complicidades del concejal, productor y dirigente agrario.
Denuncias varias
Además de las causas citadas, en los días posteriores a su detención se sucedió una decena acusaciones por diferentes delitos.
Por ejemplo, el ex suegro de Holl se presentó ante la sede policial para ratificar varias denuncias que radicó años atrás por diferentes ilícitos como daño a la propiedad, amenazas, envenenamiento y mutilación de animales.
Este diario también accedió a una denuncia radicada hace dos años por parte de una de las hermanas de Holl, quien lo acusó de amenazas de muerte. Desde entonces la mujer no regresó de Buenos Aires.
Incluso, años antes fue denunciado por su propia madre tras irrumpir armado en su vivienda creyendo que en el lugar se encontraba su esposa, en medio de una separación transitoria de la pareja.
“Es cierto que siempre tuvo contactos e hizo negocios con mucha gente. La madre lo denunció porque fue armado a la casa buscándome a mí y dijo que me iba a matar. Cuando le allanaron encontraron un arma que tendría que estar en custodia judicial. Nunca se supo en qué quedó eso”, aseguró su ex.
También lo denunció un funcionario judicial por el robo de gallos de riña en la localidad de San Javier, lo que grafica el alcance de dicha actividad en la zona y sustenta la impunidad que amasó durante tanto tiempo.
“Siempre le tuve miedo”
Norma Schweikowski (41), ex esposa de Holl, también aportó datos que resultaron clave para el avance del caso.
“Si bien lo denuncié varias veces, después dejé de hacerlo porque no veía consecuencias judiciales y, al mismo tiempo, él estaba cada vez más cebado de violencia. Además siempre le tuve mucho miedo, pero cuando lo detuvieron me animé”, comentó la mujer.
En diálogo con este diario además subrayó su convicción de que “Fredy fue quien incendió la casa de la familia Gaona porque ellos me ayudaron cuando me separé de él. No teníamos a dónde ir con mis hijos y ellos nos cobijaron, pero lamentablemente les costó demasiado caro”.
Comentó que la chacra donde residía Holl rodea al barrio Docente, por lo que habría tenido enormes facilidades para perpetrar el hecho, según su criterio.
“No tengo dudas de que fue una represalia porque nos ayudaron, y tampoco creo que haya sido la primera vez que hace una cosa así porque estuve 22 años casada con él y sé que es capaz de cualquier cosa”, subrayó Schweikowski.
Por otra parte, las autoridades policiales iniciaron un sumario interno para investigar una presunta filtración de la comisaría local que antes de la detención habría alertado a Holl sobre las sospechas en su contra.
Se presume que un policía -con quien mantiene una amistad manifiesta- le avisó que un peón confirmó la desaparición de un bidón de combustible, tras lo cual urdió una coartada falsa que no evitó su captura.
Sugestivo segundo incendio
Luego de la detención de Holl se produjeron dos hechos que resonaron fuerte en la comunidad de Campo Ramón. Primero se concretó una multitudinaria marcha en reclamo de justicia para las víctimas del incendio y el pedido de destitución del edil.
Posteriormente, el 14 de marzo, se produjo un principio de incendio en una vivienda que alberga a una de las personas que once días antes fueron víctimas de Holl, lo que reavivó los temores en dicha localidad. Según la denuncia radicada por Cecilia S. (38) ante la comisaría de Campo Ramón, en horas de la noche se hallaba en su domicilio junto a su familia y notaron una densa humareda que avanzaba en el interior del inmueble, ubicado en el lote 149.
Afortunadamente los integrantes de la familia reaccionaron a tiempo y ubicaron el foco ígneo en uno de los laterales de madera de la vivienda, tras lo cual lograron sofocar el fuego arrojando varios baldes de agua.
(El Territorio – Por Daniel Villamea)