Jaqueado por las fuerzas armadas y por las protestas, Abdallah Hamdok presentó su dimisión indeclinable al cargo. Antes, dos personas fueron asesinadas en una marcha.
Además, las autoridades volvieron a cortar el acceso al internet móvil así como el funcionamiento de los teléfonos móviles. Y miembros de las fuerzas de seguridad vigilan a los transeúntes desde blindados armados con ametralladoras pesadas.
Pese a este despliegue, miles de manifestantes acudieron el domingo a la convocatoria «en memoria de los mártires» de la sangrienta represión.
El jueves se produjo un nuevo repunte de la violencia en Sudán, con la muerte de seis manifestantes, según un sindicato de médicos pro-democracia. Las fuerzas de seguridad también dieron una paliza y detuvieron a dos periodistas de un canal de televisión saudita, que fueron liberados tras varias horas.
Desde el golpe de Estado del general Al-Burhan, 54 personas han muerto y cientos han resultado heridas, según el mismo sindicato de médicos.
Este domingo, los manifestantes pidieron de nuevo en las calles el regreso de los militares a los cuarteles y gritando frases como «el poder al pueblo».
Jóvenes en moto atravesaban la multitud, dispuestos a ayudar a los heridos, ya que en cada movilización las ambulancias son bloqueadas por las fuerzas de seguridad.
Los manifestantes están siendo dispersados por cargas policiales en su avance a los alrededores del palacio presidencial, sede de las autoridades de las transición, según un periodista de la AFP en el lugar.
Los manifestantes quieren que 2022 sea «el año en que siga la resistencia» y piden justicia no solo para los civiles muertos desde el golpe, sino también para las más de 250 personas muertas durante la «revolución» popular de 2019, que forzó al ejército a echar al dictador militar-islamista Omar al-Bashir, tras 30 años en el poder.
El hombre fuerte de Sudán, el general Al-Burhan, ha ampliado su mandato en dos años gracias al golpe de Estado, que describe como «una corrección del curso de la revolución».
Pero el general todavía no hizo efectivo en este país de 45 millones de habitantes el gobierno civil que prometió cuando restituyó al primer ministro civil Abdallah Hamdok el 21 de noviembre, quien había pasado un mes en arresto domiciliario.
Desde hace unos días, Hamdok no ha vuelto a aparecer en público.
Además de los muertos y los cortes de telefonía y de internet, la ONU denuncia la violación de al menos 13 manifestantes en diciembre, en un país que, desde su independencia hace 65 años, casi siempre ha estado bajo el control de los militares.
Los países europeos ya han expresado su indignación ante la escalada de violencia, así como el secretario de Estado estadounidense Antony Blinken y la ONU.
Todos abogan regularmente por la vuelta al diálogo como condición previa a la reanudación de la ayuda internacional cortada tras el golpe de Estado.
Los manifestantes, sin embargo, gritan que no quieren: «ni cooperación ni negociación con el ejército».
FUENTE ÁMBITO FINANCIERO
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones
