El primer porcentaje se había estimado hace quince días. El propio gobernador Oscar Herrera Ahuad había precisado que la capacidad operativa estaba funcionando en alrededor del 30%, especialmente por la aplicación de los diversos protocolos que exigían además una reducción de operarios.
La capacidad operativa correspondía, además de la forestoindustria, a otros sectores de la producción como el tabaco y la yerba mate. Esta última producción tuvo un buen arranque de cosecha y se espera sea mayor en los meses de junio y julio. El problema que registran es del de distribución y como otros sectores tienen problemas con la cadena de pago.
En cambio, el tabaco en Misiones no registraba pedidos regulares tras paralizarse las principales tabacaleras del país, como Massalin Particulares. Es una de las empresas que compra la producción misionera y pidió retomar sus actividades tras el inicio de la cuarentena decretada por la Nación el pasado 19 de marzo, siguiendo el protocolo de prevención. Hasta ahora no obtuvo respuesta, aunque hay esperanzas de que empiecen a producir nuevamente en los próximos días (ver página 7).
A su vez, también el rubro de la construcción mostró una leve reactivación, teniendo en cuenta que las cifras que corresponden a marzo fueron caóticas (ver Números en rojo…).
Sector maderero
Según explicó Román Queiroz, presidente de Amayadap, por ahora se logra llegar a la mitad de la habitual producción porque algunas empresas consiguieron concretar envíos de maderas al exterior.
Desde esa entidad que nuclea a los aserraderos de la zona Norte realizaron un relevamiento y por lo informado por Queiroz a El Territorio, “hay un 50 por ciento más o menos en promedio de actividad, con respecto a lo que eran los meses normales”, en referencia a fechas previas a desatarse la pandemia del coronavirus.
Entienden que se irá elevando esos porcentajes de producción, a medida que haya más actividades en obras públicas y privadas, especialmente en los grandes centros urbanos del país. Justamente, ayer Vialidad Nacional detalló el reinicio de dos grandes obras en Misiones.
Queiroz aclaró que hay algunas empresas que siguen totalmente cerradas y otras trabajando a full, como antes; pero en promedio la mayoría trabaja entre 40% a 60% de su capacidad productiva.
Las mueblerías
En similar línea, la Federación de la Industria Maderera y Afines (Faima) presentó a Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y gobernador de la provincia de Buenos Aires respectivamente, propuestas de medidas para apuntalar al sector en este contexto de crisis.
Pidieron que se vuelvan a abrir las mueblerías y detallaron el protocolo que se debería seguir, en el contexto del cuidado sanitario. Plantean una caída del 75% la demanda en el sector muebles.
Al presentar un protocolo detallaron que las mueblerías tienen como característica una baja concentración de público por metro cuadrado en sus locales por lo que permiten por su estructura mantener el distanciamiento social sugerido entre clientes y trabajadores.
En el relevamiento sectorial realizado por Faima entre 330 empresas surge que las mueblerías registran caídas del 75% de sus ventas en el marco de la cuarentena. “La apertura en algunos días, con las condiciones sanitarias reglamentarias, evitará mayores cierres de empresas”, destacó Pedro Reyna, presidente de Faima al elevar el pedido.
Números en rojo y duro panorama para el sector de la construcción
El sector de la construcción viene siendo uno de los más golpeados de la crisis económica, surgida a raíz de la pandemia del Covid-19.
La fragilidad que mantuvo la actividad en los últimos años, se sumó a la paralización total que sufrió durante el último mes, dejando números en rojo y puestos laborales al borde de la desaparición. No obstante, desde la reapertura de obras públicas primero, y privadas desde esta semana, tanto empresas constructoras como corralones se abocaron a conseguir los permisos correspondientes para volver al trabajo, tratando de recuperar de a poco los ingresos perdidos.
Si bien, el rubro aún no logró la reactivación en su plenitud, ya comienza a mejorar levemente las cifras que en marzo fueron caóticas.
Según el Indec, la caída en la construcción durante el tercer mes del año fue del 46,8% respecto al mismo mes del año pasado. Y de acuerdo a las encuestas que realizaron a empresas del rubro, las expectativas de un aumento durante los próximos meses son bajas.
Mientras que el índice Construya, realizado por el Grupo Construya, habla de un 39,5% de baja en insumos de construcción.
Derrumbe histórica
De acuerdo al Indicador sintético de la actividad de la construcción elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), en marzo de 2020 muestra una caída de 46,8% respecto a igual mes de 2019.
El acumulado del primer trimestre de 2020 del índice serie original presenta una disminución de 28,1% respecto a igual período de 2019.
“Los resultados obtenidos por la encuesta cualitativa de la construcción, realizada a grandes empresas del sector, muestran expectativas desfavorables con respecto al nivel de actividad esperado para el período abril-junio de 2020, tanto se dediquen a realizar principalmente obras privadas o públicas.
En efecto, 93% de las empresas que realizan obras privadas prevé que el nivel de actividad del sector disminuirá durante los próximos tres meses, mientras que 7% estimó que no cambiará y ninguna que aumentará”, remarca el informe oficial.
Desde Cameca
Al respecto, el presidente de la Cámara Misionera de Empresas Constructora (Cameca) José Garay explicó a El Territorio que “la situación hoy en día es compleja, estamos haciendo los protocolos y autorizaciones para que se puedan reiniciar las obras”.
“Va a costar porque son cambios, que también conllevan costos, y nos tendremos que adaptar, pero es la manera de reactivar la actividad, contemplando la situación, y generar un poco de movimiento de divisas, que estaba totalmente parado”, agregó.
En ese marco, argumentó que “el regreso de la obra privada es muy reciente, comenzó esta semana, así que de a poco se van incorporando más empresas, quizás la semana que viene veamos un poco más de actividad”.
Y apuntó que algo similar ocurre en los corralones: “Sabemos que están complicados, con inconvenientes de insumos e incluso subas de costos, pero se va solucionando”.
Al respecto, José Luis Gottschalk, responsable de la empresa familiar Don Emilio, indicó a El Territorio que “de un movimiento nulo, se pasó a un movimiento bajo, con la reactivación de las obras”.
“Estamos trabajando al 10 a 20% de nuestra capacidad, no llegamos a superar el 30 por ciento”, añadió. Señaló que también están teniendo algunos inconvenientes con insumos, puesto que “los proveedores solamente trabajan con pago anticipado, no hay más créditos ni cheques a treinta días, nada. Hay mucha desconfianza en la economía”.
“Veníamos en picada y nos pasa esto. No creo que la reactivación sea pronta porque por el momento solamente salen algunas ventas puntuales. Pero esperamos que más o menos para fines de mayo se vaya acomodando un poco más las cosas”, expresó.
Vialidad retomó obras en ruta 14 y la nacional 101
El Ministerio de Obras Públicas, a través de Vialidad Nacional informó ayer haber reactivado la ejecución de dos proyectos de infraestructura, clave para consolidar la conexión y la seguridad en el norte de Misiones. La primera de las obras reiniciadas es la pavimentación definitiva del último tramo de tierra de la ruta nacional 14; que abarca más de 3 kilómetros del corredor que conformará un bypass (variante) a la zona oeste de Cruce Caballero y desviará el tránsito pesado fuera del área céntrica de la localidad. En segunda instancia, Vialidad retomó la rehabilitación integral de otros 10 kilómetros, entre la ruta provincial 17 y el entramado urbano de Bernardo de Irigoyen, ruta nacional 101, ciudad que constituye un importante cruce fronterizo con Brasil.