Los dirigentes decidieron nombrarlo «persona no grata».
Las agrupaciones que impulsaron esta propuesta al presidente Sergio Rapisarda fueron «Amalfitani», «Círculo El Fortín», «V Azulada» y «Unidad Velezana».
Para tomar la decisión, los dirigentes se apoyaron en el artículo 28 del Estatuto del club, el cual hace mención a las actitudes que los socios tienen para con la entidad.
Entre los puntos del artículo 28, hubo dos que fueron fundamentales a la hora de decidir sobre Zárate. Se trata de los artículos B y C, que hacen mención a «Inconducta notoria» y «hacer intencionalmente daño a la Institución, provocarse desórdenes graves en su seno, y observar una conducta que sea notoriamente perjudicial a los intereses sociales».
La relación entre los hinchas de Vélez y el jugador fue de mal en peor en el último tiempo. Primero, los fanáticos jamás le perdonaron que, aunque hubiera dicho que en la Argentina solo jugaría en Liniers, dejó plantados a los dirigentes y se fue a La Boca. Luego, en el partido de ida por la Copa de la Superliga, todo el Amalfitani lo chifló, insultó y lo tildó de «traidor». En el encuentro de vuelta, el delantero gritó con furia el gol de penal y, luego, sentenció: «Pasó el equipo grande».
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones