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Aseguran que el padre del docente acusado de pedofilia también abusaba de menores

Policiales | Una mujer presentó una denuncia hecha al padre del docente acusado de corrupción de menores

Tras la detención concretada la semana pasada del docente Sergio G. (42), acusado de corrupción de menores y tentativa de abuso sexual, una familia posadeña sumó otra acusación en su contra e incluso exhibió una denuncia que en 1996 radicó contra su padre, Bartolomé G., también por delitos contra la integridad sexual a menores.

La situación fue hecha pública por una enfermera de 49 años que hace 20 años denunció al padre del docente por haber abusado sexualmente de su hijo, que en ese momento tenía 6 años de edad. Aseguró también que el hoy detenido lo protegía y era cómplice en sus actos con niños del barrio.

«Siempre estaban con chicos de las edades a su gusto y a quienes veían vulnerables, le atacaban», expresó la mujer, que fue contactada por la primera denunciante, Soledad, descubriendo complicidades en la captación de niños por parte de Sergio G., cuando éste tenía 20 años, y su padre Bartolomé.

En cuanto a la formas de captar chicos de Bartolomé, la enfermera expresó que «él tenía una estrategia y necesidad de tener contacto con los niños. Le pedía a los chicos que le metan la mano en el bolsillo para regalarle cosas y le decía que era su amigo. Siempre acompañado por Sergio, porque siempre estaba ahí», relató con lágrimas en los ojos, soltando una mochila que la acompaña, a ella y a su familia, desde hace 20 años.

«Él tardó unos meses en contarme, hasta que me dí cuenta que algo pasaba. Me habló e hice la denuncia. Desde ahí mi vida entera y mi familia quedaron destruidos. Así quedamos», relató la mujer, con respecto al momento en el cual se enteró de los ultrajes. «Los abusos -de parte de Bartolomé- fueron reiterados», agregó.

Consultada por el momento que su hijo le confió los abusos, la mujer dijo que «las expresiones que utilizaba eran acordes a su edad». «Él me decía que Bartolomé lo puso arriba de la cama (…)». Eso no me olvido», recordó la señora, dando detalles muy específicos de los ultrajes, pero que este medio prefirió no reproducir para no herir susceptibilidades.

En cuanto al rol del hoy detenido por las mismas acusaciones que recaen sobre su padre, Sergio G., la denunciante fue contundente: «Trabajan juntos. Son aliados».

La madre es muy crítica de cómo las autoridades tomaron sus denuncias e incluso le atribuyó las mismas complicidades policiales con las que habría gozado su hijo una vez que fue denunciado. «Si la Justicia hizo algo, para mí no hicieron nada. Él seguía libre, me seguía amenazando».

En este sentido, relató que tanto Bartolomé como su hijo la intimidaron mucho tiempo luego de que realizara las exposiciones, consignando que «a todos lados donde iba yo, estaba ahí, se encargaron de hacerme la vida imposible.»

La mujer también tuvo palabras contra el hoy detenido, Sergio G. «Hay varios vecinos que los vieron y los descubrieron con criaturas a los dos, hay testigos de eso y yo sé que van a salir a hablar», advirtió.

Es decir, que las acusaciones de violación por parte de esta señora no sólo recayeron en el papá de «Sergio» -como lo llama dado que fue su vecino-, sino que aseguró que el docente abusó de otros niños cuando tenía un transporte escolar, como ya han relatado otras personas en su contra.

Ante la consulta de cómo se sintió cuando vio en los medios que Sergio G. estaba detenido, la mujer confió que » sentí felicidad que por fin otra persona le haya puesto en evidencia y que la hayan escuchado». También expresó que en todos estos años no pudo olvidarse de las situaciones que le confió su hijo.

«Ojalá los jueces no cometan el mismo error y dejen libre a estas personas, porque ellos van a seguir abusando, no van a cambiar para bien, no es que ésto le va a atajar. Si salen en libertad es como que esta todo bien porque para ellos lo que hacen es normal, es su elección de vida: perjudicar a los demás para satisfacer sus necesidades», exigió la denunciante, que desde ahora luchará con Soledad T., primera madre que expuso al docente detenido y quien se contactó con ella en busca de justicia. «Lo que se rompió en aquel entonces fue su inocencia, su pensamientos, sus sentimientos, lo más profundo de una persona, ellos le robaron eso a mi hijo y es algo que yo sé que no se va a reparar. Quizás el tiempo atenuó mi dolor y mi herida, pero está ahí latente, pero yo quiero justicia. Tengo sed de justicia, no voy a parar», concluyó.

(El Territorio)

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