Rogério Berbicz sostuvo que son siete los implicados en los rituales.
Mientras continúa la intensa búsqueda del misionero acusado de formar parte de una banda que realizaba rituales satánicos y que provocó las muerte de dos niños argentinos en Novo Hamburgo, Brasil, en septiembre pasado, trascendieron más datos en torno a la investigación.
En una entrevista que mantuvo con el diario Norte de Corrientes, el responsable de la pesquisa policial en el vecino país; Rogério Baggio Berbicz, sostuvo que la Policía Civil de Brasil ya remitió a través de Interpol las huellas digitales y los perfiles genéticos a la Policía Federal Argentina con la intención de identificar a las víctimas. Y a su vez confirmó que tanto el pequeño como la niña eran hijos de la misma madre, aunque de distinto padre.
Berbicz sostuvo que días atrás retomó su puesto como titular del Departamento de Homicidios de la PCB de Novo Hamburgo, estado de Río Grande do Sul, luego de una licencia, y que en esos días de ausencia, se produjo el denominado operativo Revelación, que permitió -hace una semana- arrestar a cuatro hombres sindicados como partícipes del ritual satánico.
“Confirmamos que son hermanos: hijos de la misma madre y distintos padres”, puntualizó Berbicz, y para corroborar ese dato los pesquisas debieron recurrir al análisis de ADN mitocondrial ya que los cuerpos del nene y la nena (de entre 8 y 12 años) fueron despedazados y desperdigados en basurales del barrio Lomba Grande, de Novo Hamburgo, un conglomerado urbano próximo a la megalópolis de Porto Alegre.
Es por eso que a partir de los informes enviados a la Policía Federal Argentina, se centraron los trabajos de búsqueda en Corrientes, y en otras provincias del norte argentino. Es por eso que no se descarta que tanto la madre, como otro familiar de las víctimas podría vivir en Misiones.
Por otro lado, el domingo algunos medios digitales de Brasil reportaron el hallazgo de dos cráneos que podrían pertenecer a las víctimas. Las cabezas son buscadas desde septiembre, ya que catorce días después del primer hallazgo se descubrieron más partes (pies y cabellos) entre desperdicios.
Misionero implicado
Jorge Adrián Alves es uno de los tres hombres prófugos que busca la justicia brasileña. Tiene 33 años y es oriundo de la localidad fronteriza de Bernado de Irigoyen.
Alves está sindicado como quien se había encargado de conseguir a los hermanos, a quienes trocó por un camión robado en Brasil, como lo validó Berbicz.
De acuerdo a las averiguaciones hechas hasta el momento, el sospechoso tenía relaciones con gente de Misiones y Corrientes y es señalado como el discípulo de Silvio Rodrigues Fernandes, conocido como “Brujo”, quien está detenido acusado de haber sido el organizador de los rituales.
Además de Alves están tras las rejas el empresario Jair Da Silva quien habría pagado 25.000 reales, es decir cerca de 150.000 pesos para la realización del crimen, con la intención de obtener prosperidad para sus negocios inmobiliarios y automotriz; su hijo, Andrei Jorge, y un empleado suyo, Marcio Miranda Brustolin.
Además figuran como fugitivos, al igual que Alves, otro hijo del empresario, Anderson Da Silva, y un socio, Paulo Ademir Norbert Da Silva.
“Son siete personas involucradas, porque se trata de un ritual en el que tienen que estar siete personas”, comentó Rogério Berbicz.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones