Un empresario maderero, dueño de un aserradero en la localidad de Guaraní -a siete kilómetros de Oberá-, será juzgado por su presunta vinculación con una carga de casi tres toneladas de marihuana que, a fines de 2015, fue incautada entre tirantes de madera en la ciudad de General Rodríguez, provincia de Buenos Aires.
Se llama Horald Grudke. Está detenido con prisión preventiva a instancias de un dictamen del ex titular del Juzgado Federal de Mercedes, Héctor Echave, quien lo imputó el delito de transporte y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por el número de personas que intervinieron en forma organizada.
Es que en la misma causa fueron condenados, a principios del mes pasado, otras cuatro personas ligadas a la millonaria carga con el rol de choferes del camión con el cual se llevó la droga, desde Misiones, y quienes en ese momento la esperaron con la intención de descargar en un galpón de la mencionada localidad bonaerense.
En cuanto a Grudke, lo acusan de haber acopiado la marihuana en su aserradero ubicado en un camino secundario paralelo a la ruta nacional 14, entre los kilómetros 870 y 871 de Guaraní y, de acuerdo a la investigación, habría tenido una acción preponderante en la carga en el camión durante la tarde del sábado 26 de diciembre.
De acuerdo a los dichos de los camioneros condenados, en la instancia indagatoria, más elementos de prueba que figuran en el expediente, el empresario de la zona Centro estuvo presente cuando en su emprendimiento fueron cargados los tirantes formando cunas e incluso, en presencia de ellos habría tenido que reacomodarlos al detectar que no estaban bien apilados.
Por eso, sumado a la forma en que fueron acondicionados los paquetes con marihuana, suponen su relación directa en el entramado que al final, quedó descubierto. El empresario lo niega, pero para las autoridades judiciales estaría más que clara su participación en el delito, por lo que está a un paso del debate oral a través del cual podría ser condenado.
El llamado anónimo
La causa por la que fue detenido el maderero comenzó a investigarse a instancias de un llamado anónimo a la oficina de guardia de la Coordinación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de San Martín, que depende de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Fue durante el mediodía del 28 de diciembre de 2015. Un hombre alertó sobre la presencia de un camión estacionado en la colectora de la autopista del Oeste -bajada de General Rodríguez- entre calles Los Aromos y Carlos Gardel, que aguardaba una señal para descargar la madera y también la droga que ocultaba en su interior.
Se ordenaron inmediatamente tareas de inteligencia y fue detectado en el lugar señalado, un camión Volkswagen 19-320 amarillo (dominio LOE892), con semirremolque (HJU850) custodiado por tres personas. Minutos después llegó al sitio un Chevrolet Sonic con dos hombres, quienes mantuvieron un breve diálogo y cuando pretendían continuar la marcha, fueron cruzados por los detectives.
Ligados al camión fueron detenidos los dos choferes misioneros Carlos De Lima, Horacio Rosendo Alves Da Silva, además de otro hombre (absuelto), mientras que en el automóvil estaba Daniel Eliseo Sosa y Ramón Osorio Gómez, como acompañante.
En la requisa preliminar sobre la carga observaron únicamente listones de madera, pero un examen más profundo -autorizado por el magistrado interviniente- permitió detectar debajo de los mismos la cantidad exacta de 2934 kilos de marihuana, distribuida en 3071 paquetes.
Vinculación Grudke
Con el correr de los días (según figura en el expediente de la causa y en paralelo, se ventiló en un reciente debate oral) se estableció que el camión partió de Oberá y fue presuntamente cargado en el aserradero de Grudke, después algunos encuentros que los involucrados habían tenido en distintos puntos de esa misma ciudad.
Ese dato motivó al magistrado bonaerense a proseguir con la pesquisa, llegando al punto inicial del viaje. Para eso ordenó a un grupo de investigadores que haga tareas de inteligencia en Misiones, con la finalidad de identificar el sitio donde -aseguran- se cargó el estupefaciente, quiénes están ligados a las personas mencionados en la hoja de ruta que debía hacer el camión y además, la identidad del dueño del transporte secuestrado.
Luego de varios días pudieron dar con el aserradero en cuestión, ubicado en un camino vecinal, que era explotado por Grudke y respecto al dueño del camión, confirmaron que también es obereño y tenía una distribuidora de bebidas.
Dos de los testimonios que lo involucran directamente a la carga, lo dieron los dos camioneros, al momento de asegurar que desconocían que llevaban droga puesto que fueron contratados para manejar el camión con madera y traer a Misiones dos autos. De Lima dijo: “Fuimos a cargar a Oberá, era como la una de la tarde, llegamos al aserradero que está en un camino de tierra, como a cuatro kilómetros de la ruta 14, por un camino llamado Ameghino. Para ello, en la rotonda de Oberá, frente al parque industrial hay una estación de servicio Esso y allí nos encontramos con dos señores (Sosa y Gómez) a quienes no conocía. Da Silva (el otro chofer) trató con ellos, yo estaba en el camión. Ellos nos llevaron al aserradero, ahí Da Silva acomodó el camión y uno de los tipos, uno que nos dijo después que era porteño, nos dijo que fuéramos a comer, fuimos a un comedor que está a un costado de la estación de servicio. Cuando llegamos al aserradero que está como escondido, no se ve desde la ruta, el camión estaba cargado, pero estaba mal cargado, y se lo dije al porteño, le dije que había que descargar y acomodar de nuevo. El porteño le habló por teléfono a Grudke, que volvió al ratito y dijo que había que acomodar. Grudke lo hizo con una cargadora y Da Silva se subió al camión. Así se pudo acomodar”.
Por su parte, Alves Da Silva fue consecuente con eso, asegurando que llegaron al aserradero dejaron el camión para luego ir a la estación de servicios para almorzar y al regresar, el camión estaba cargado con madera pero, al advertir que la carga no estaba puesta correctamente llamaron por teléfono a Grudke, quien acomodó la carga con una máquina, la fajaron y posteriormente salieron hacia Buenos Aires.
El acusado negó todo y dio su versión
Grudke se despegó del hecho en su indagatoria. Reconoció que ese día se había cruzado con los otros acusados cuando regresaba al aserradero luego de efectuar un trabajo, y que lo detuvieron a los fines de solicitarle que acomodara, con su máquina, la carga del camión. Indicó que no desalojó por completo la carga sino que trabajó “por arriba”, labor que le habría llevado unas tres horas, pero que lo hizo como un favor y no cobró por ello.
Declaró que mientras él acondicionaba la carga “los camioneros acomodaban los separadores sobre los que ponían los paquetes y los dos de la camioneta, miraban” y que en esa oportunidad no vio ningún otro elemento adentro del camión.
El magistrado interviniente calificó la explicación como inverosímil porque, a criterio suyo, se contraponen con los elementos de prueba incorporados. “Resulta inverosímil que habiéndose encontrado con sus coimputados en un camino por donde transitaba, éstos lograsen dar un pormenorizado detalle del lugar donde refirieron que se había acondicionado la carga, a la vez de coincidir todos ellos, desde un primer momento, en la identificación y descripción física del encausado” argumentó, manteniendo la imputación, la prisión preventiva y el consecuente dictamen de elevación a juicio.
Los condenados
Daniel Eliseo Sosa
8 años y seis 6 meses de prisión, más multa de 10.000 pesos
Ramón Osorio Gómez
8 años de cárcel, más multa de 9.000 pesos.
Rosendo Alves Da Silva
7 años y 6 meses, más multa de 8.000 pesos
Carlos De Lima
7 años y 6 meses, más multa de 8.000 pesos.
(El Territorio – Por Cristian Valdez)