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A la espera de una nueva escuela hay días que dan clase al aire libre

El IEA 13 se quedó sin edificio tras el tornado del pasado 12 de junio. Lo compartía con la 69. Ahora ocupan un tinglado pero, a veces, deben llevar el pizarrón al patio.

EN PLENA CLASE. Los pupitres al patio y a tomar apuntes y notas en la clase. Así esperan su escuela.

Todavía se sienten las consecuencias del temporal que azotó a la Zona Centro de Misiones el pasado 12 de junio. El edificio que compartían la Escuela 69 y el Instituto de Enseñanza Agropecuaria (IEA) 13 fue uno de las más afectados con voladura de techos y paredes caídas. 

 
La primaria se ubicó en una iglesia hasta que las obras de reparación terminen, presumiblemente para diciembre. Pero los 147 alumnos del IEA se quedaron sin lugar por lo que dan clases en un pequeño tinglado de 8×10 y, a veces, al aire libre. 

Luego del temporal, tanto desde el Ministerio de Educación como la Municipalidad de Oberá se acercaron para reparar la construcción. Es más, en la actualidad se están arreglando los techos. 
 
Los alumnos de la 69 dan clases en los salones de una iglesia y los del IEA “estamos ocupando un comedor chiquito que se salvó de la tormenta”, explicó el rector, Rafael Bezchlibiak. 
 
Este “comedor” es en realidad un tinglado de 8×10 en el que solían servir el almuerzo ya que son de jornada extendida. Allí entran alrededor de 20 alumnos por lo que, cuando asisten más, “sacamos las sillas al costado del tinglado o a la cancha”. Clases al aire libre.
 
La matrícula de la institución es de 147 alumnos de primero a sexto. Este año se recibe la primera promoción. Luego del temporal, y atento a la situación en la que quedaron los chicos, la ministra Ivonne Aquino los autorizó a dividirse en varios grupos y alternar el dictado de clases. 
 
Sin embargo, en los días lindos, los chicos vienen a ayudar sin problemas y cualquier espacio se vuelve un salón de clases. “Es impresionante cómo los estudiantes y sus padres acompañan a la escuela, quieren que salga adelante, hay buen ánimo para continuar”, remarcó el docente. 
 
A la espera del edificio propio
La desgracia del temporal abrió una luz de esperanza: el IEA 13 tiene diez hectáreas, a tres kilómetros de la ruta 14 (y a cuatro de donde están emplazados en la actualidad), que ya están a nombre del Consejo General de Educación (CGE) y destinadas a la institución. 
 
Entonces “todo lo que venga para la secundaria nosotros pedimos que se haga la instalación en ese predio para tener nuestra propia escuela”, dijo el rector a la vez que aseguró que Aquino le anunció que se pidió a Nación el dinero para poder construir “al menos unas cinco o seis aulas para que estemos”.
 
Una vez realizada esa construcción también deberán mudar toda la parte productiva, instalada en una parte de las dos hectáreas del predio de la escuela primaria que ocupan en la actualidad. Para ello tienen un pedido más urgente. 
 
“Necesitamos la bajada de la luz y el agua en ese predio porque así vamos a empezar a llevar los gallineros y otras cosas. Hoy (por ayer) tuvimos visita desde la Subsecretaría de Agricultura Familiar que nos trajeron plástico para armar un invernáculo y les dije que hay que armarlo en el nuevo predio porque es una picardía hacerlo acá y después trasladarlo. Con la luz y el agua instalados podremos empezar a hacer un trabajo de hormiga para instalar nuestra escuela”,dijo el director.
 
La comunidad educativa del IEA 13 no tiene una fecha de cuándo se solucionará esta situación. “Hoy (por el miércoles) me llamaron desde el Ministerio y aproveché para preguntarles y me dijeron que está el pedido a Nación. Entendemos las complicaciones pero todavía no hay nada”, dijo Bezchlibiak. 
 
Sobre las cosas que necesita la escuela indicó que, en este momento, lo principal son los elementos para poder levantar la parte productiva, que juega un rol fundamental en la formación de los chicos. 
 
“Necesitamos armar los viveros, los invernáculos, un sistema de riesgo. Todo para los entornos formativos. Eso estamos necesitando”, dijo el rector y agregó que “el tornado terminó con todos los sectores productivos”. Los chicos se lanzaron a la cruzada para repararlo. “Ocupamos chapas dañadas, estamos arreglando y armando todo”. 
 
Este es el principal pedido. Si bien “necesitamos las escuela, eso lo dejamos en manos de las autoridades”, cerró.
(P.E.)

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