En la mañana de este lunes, el cabo Armando Ojeda, efectivo de la división Prevención de Delitos de la Unidad Regional X, recordó su accionar del pasado 27 de agosto en inmediaciones al Autódromo de Posadas, cuando le salvó la vida a un niño de 2 años; la edad de una de sus hijas. Esa jornada, aproximadamente a las 23:30, en el sector de viviendas del Iprodha, una mujer desesperada con su hijo desvanecido, y presumiblemente sin signos vitales, acudió a Ojeda quien estaba en su puesto de prevención. Apenas pidió a los vecinos que llamen a la ambulancia (tal como lo sugiere el protocolo de asistencia), el uniformado comenzó a practicar la maniobra de RCP (reanimación cardiopulmonar) al niño quien luego de 2 minutos volvió a respirar.
“Llegué a ver que tenía los ojos blanco. Sabía que en el lugar donde me encontraba no había otra solución para el problema. Rogué a Díos que toda saliera bien e inicié las maniobras de reanimación”, contó el Ojeda.
El menor comenzó a convulsionar e inmediatamente fue trasladado al Caps más cercano por parte del policía y un vecino quienes usaron para el traslado una moto.
En el Caps finalmente el niño recibió la asistencia complementaria y la fiebre comenzó a bajar, recuperándose progresivamente. La mamá había manifestado a los médicos que su hijo se desvaneció luego de toda una tarde de fiebre.
El cabo destacó la importancia de saber las maniobras de RCP para situaciones de este tipo. “Hace dos meses que en la Unidad Regional X dieron un curso donde nos capacitaron sobre este tema. Fue de mucha utilidad porque en ese momento que estaba con el niño me acordé de todo lo que había practicado, y lo llevé a cabo», explicó.
(C6)
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