El crimen de Benito Maciel (62) fue un caso que permaneció en la agenda mediática durante poco más de dos años y este martes era el día clave para que la Justicia finalmente le dé un cierre al expediente.
En este contexto, la expectativa se concentraba ayer en los estrados del Juzgado Correccional y de Menores de Eldorado, a cargo de la magistrada Mirta Saucedo Bertolo Andino, donde se debía llevar adelante la audiencia de imposición de penas para el único responsable del hecho: Nahuel Duarte (18).
Tal como se informó en la víspera y en ocasiones anteriores, en agosto del año pasado el muchacho admitió su responsabilidad en el crimen mediante un juicio abreviado llevado adelante entre su defensa y la fiscalía, acuerdo que luego fue aceptado por un tribunal unipersonal presidido por el magistrado Osvaldo Lunge, de Puerto Rico.
Sin embargo, faltaba un paso para cerrar el caso y se trataba de la audiencia de imposición de penas, que finalmente se llevó adelante ayer.
Esposado y bajo custodia de agentes del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), Duarte llegó ayer al edificio judicial ubicado sobre la avenida Lavalle de Eldorado y de allí se fue de la misma forma, pero con una dura sentencia sobre sus espaldas.
Es que tras la audiencia, en la cual participaron su defensa, la fiscalía y un abogado querellante en representación de la familia Maciel, la jueza impartió una sentencia de 20 años de prisión para Duarte como autor del delito de homicidio simple.
Sin embargo, al momento del hecho Duarte era menor de edad y esto posibilita que la ejecución de la sentencia se reduzca a 10 años de prisión efectiva porque el delito cometido a su vez se reduce al grado de tentativa.
Es que tras la audiencia, en la cual participaron su defensa, la fiscalía y un abogado querellante en representación de la familia Maciel, la jueza impartió una sentencia de 20 años de prisión para Duarte como autor del delito de homicidio simple.
Sin embargo, al momento del hecho Duarte era menor de edad y esto posibilita que la ejecución de la sentencia se reduzca a 10 años de prisión efectiva porque el delito cometido a su vez se reduce al grado de tentativa.
De esta forma, si bien la condena es de 20 años de prisión, el muchacho sólo deberá cumplir la mitad de ellos tras las rejas y recién a los cinco podría estar en condiciones de solicitar el beneficio de salidas transitorias, si es que cumple con los requisitos necesarios.
Conformes
Varios familiares de la víctima arribaron exclusivamente desde Buenos Aires para presenciar la audiencia y conocer la resolución judicial.
Una de ellas fue Clarisa, hija de Maciel, quien luego de la sentencia dialogó con El Territorio y puso en palabras los sentimientos de la familia.
“Dentro de los parámetros que se suelen manejar en la Justicia, estamos conformes con la sentencia impartida. Después en los fundamentos se conocerá lo que consideró la jueza y en el futuro se verá si esos diez años que son de cumplimiento efectivo pueden transformarse en más”, señaló al principio.
Y continuó: “Nosotros sabíamos que él -por Duarte- podía llegar a recibir 8 años, pero ahora que sabemos que serán 10, en líneas generales podemos decir que estamos conformes y podemos estar un poco más tranquilos”.
Respecto al joven condenado, Clarisa fue tajante. “Él no habló de los hechos. Sólo hablaron de su comportamiento dentro del penal y de su adicción a las drogas. Esto que hizo no fue casualidad, la realidad es que lo venía planificando, a muchas personas le dijo que iba a matar a mi papá, acá no hubo tema droga de por medio. A él lo vi frío y no demostró nada”.
A pesar de la conformidad que sienten por un lado, la familia del peluquero considera que la investigación del hecho debería continuar, ya que entienden que Duarte pudo haber actuado con cómplices.
“Esperamos que ahora el caso se siga investigando porque creemos que él tuvo cómplices, nosotros entendemos que hay más personas implicadas, tanto en el robo como en el ocultamiento del cuerpo”, cerró Clarisa.
Desaparición y crimen
Maciel, que era estilista y estaba radicado en el partido bonaerense de Hurlingham, había llegado a Misiones durante el verano de 2017 para visitar a sus familiares. Sin embargo, al cabo de unos días desapareció misteriosamente.
El hombre había sido visto por última vez el 16 de enero y al día siguiente fue su última comunicación. Lo hizo mediante WhatsApp a una de sus hermanas, pero su mensaje fue confuso y sospechoso, ya que el hombre le había dicho que estaba “bien” y en “un lugar muy bonito”.
Lo peor se terminó confirmando una semana después, el martes 23. Inicialmente apareció su auto cerca de la terminal de colectivos local y, horas más tarde, un vecino encontró su cadáver en el barrio La Nueva Esperanza, a unos 900 metros en línea recta de la estación.
El cuerpo tenía cortes en la cabeza y otras lesiones y, según las primeras estimaciones, llevaba al menos cuatro días sin vida en el lugar.
La pesquisa terminó por acorralar a Duarte. El testimonio de conocidos que lo vieron con la víctima, la palabra de vecinos que lo vieron conduciendo el auto de Maciel y el hallazgo de varias pertenencias del peluquero en su vivienda, como ser una mochila -sin los 20.000 pesos que portaba- y el control de una llave de auto que coincidía con la del Volkswagen Gol Trend del hombre, lo complicaron.
Sin embargo, el que desapareció después de todo esto fue el propio Duarte, quien permaneció en condición de prófugo durante ocho meses.
La pesquisa terminó por acorralar a Duarte. El testimonio de conocidos que lo vieron con la víctima, la palabra de vecinos que lo vieron conduciendo el auto de Maciel y el hallazgo de varias pertenencias del peluquero en su vivienda, como ser una mochila -sin los 20.000 pesos que portaba- y el control de una llave de auto que coincidía con la del Volkswagen Gol Trend del hombre, lo complicaron.
Sin embargo, el que desapareció después de todo esto fue el propio Duarte, quien permaneció en condición de prófugo durante ocho meses.
Fueron los expertos de la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (Saic) quienes, mediante entrecruzamiento de llamadas, rastreos telefónicos y seguimientos en redes sociales, ubicaron al muchacho en la localidad bonaerense de Merlo.
Al obtener esta valiosa información, una se instaló en Buenos Aires para seguir de cerca los pasos del muchacho y el domingo 29 de octubre del 2017, con la colaboración del Cuerpo de Investigaciones Judiciales de Ciudad de Buenos Aires y efectivos de la Policía Bonaerense, lograron capturarlo en la vía pública.
Al obtener esta valiosa información, una se instaló en Buenos Aires para seguir de cerca los pasos del muchacho y el domingo 29 de octubre del 2017, con la colaboración del Cuerpo de Investigaciones Judiciales de Ciudad de Buenos Aires y efectivos de la Policía Bonaerense, lograron capturarlo en la vía pública.
Desde ese momento Duarte está privado de su libertad y ahora sabe que deberá cumplir al menos una década en esa condición.
(El Territorio – Por Jorge Posdeley)
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones

