Los alumnos de la comunidad guaraní podrán regresar a la Escuela 905 el próximo año. Los más chicos seguirán en 2017 en el aula satélite que continuará para el Nivel Inicial.
CASI LISTO. Sólo faltan detalles y la colocación del puente.
Las 26 familias que integran la comunidad mbya guaraní Chafariz ubicada en el Municipio de San Vicente, a tan solo 500 metros de Picada Guaraní, arroyo Chafariz de por medio, están muy contentas. Es que posiblemente este fin de semana puedan cruzar ese arroyo sin tener que nadar, pues es inminente la colocación del puente cuya estructura está prácticamente terminada, según confirmó a PRIMERA EDICIÓN el cacique de la aldea, Vicente Méndez.
“Los constructores que mandó el Gobierno provincial están trabajando al 100%, nos dijeron que este sábado terminarían toda la obra, incluso el terraplén de cemento, sobre el nivel del agua, para que puedan cruzar vehículos, como la ambulancia, para llegar a nuestra comunidad”, contó ayer el cacique.
La necesidad de un puente, un viejo anhelo de esta comunidad mbya y un reclamo que llevaba más de seis años expresado, se hizo evidente este año cuando los medios de todo el país mostraron que los 46 niños de esta comunidad aborigen debían cruzar a nado el arroyo todos los días para ir a la Escuela 905. Cuando PRIMERA EDICIÓN visitó la escuela, los niños mbya del Nivel Inicial y los que cursaban los primeros grados de la primaria no asistían a clases desde hacía dos semanas porque el arroyo estaba muy crecido y sus aguas embravecidas.
El regreso a su querida escuela
Al aparecer el tema en la opinión pública, el Gobierno provincial anunció la creación de un aula satélite dentro de la aldea para que los chicos no tengan que cruzar el arroyo. Desde entonces, las que cruzaron el arroyo todos los días fueron las maestras de grado Ermelinda “Meli” Paniagua y Carolina, la profesora del Nivel Inicial.
“Los chicos terminarán las clases este año en el aula satélite, pero el acto de cierre del ciclo lectivo será en la Escuela 905, con todos los alumnos y maestros”, detalló el cacique y añadió que “los chicos están extrañando mucho su escuela”.
En 2017, los niños guaraníes volverán a estudiar la primaria en la Escuela 905 y la secundaria, en el módulo de secundaria rural que funciona en ese mismo establecimiento educativo. Salvo los más chiquitos que, según indicó Vicente Méndez, “seguirán en el aula satélite con la maestra Carolina, este año son un total de 16 chicos los que van a las salas de 4 y 5 y el próximo año ingresarán cinco niños. La idea es que aula satélite siga sólo como Nivel Inicial y que los chicos hagan la primaria en la Escuela 905”, contó el cacique.
Llegó la electricidad, pero solo en el salón comunitario
En octubre, además, la comunidad Chafariz logró que le conecten la electricidad, “pero por ahora, la conexión llega sólo al salón comunitario donde funciona el aula satélite. La gente que vino a hacer el tendido del cable nos dijo que no recibieron indicaciones de conectar las casas, sólo el salón comunitario. Nosotros soñamos con tener una heladera o freezer para poder conservar algunos alimentos para nuestras familias”, admitió Vicente Méndez a PRIMERA EDICIÓN.
En el aula satélite, los alumnos también desayunan, almuerzan y meriendan, “la olla con el almuerzo que cocina la señora Danila, la cocinera de la Escuela 905, cruzamos por el arroyo cada mediodía. Y con la plata que nos mandó el Ministerio de Educación compramos todo lo necesario para el desayuno y la merienda”.
Bajo rendimiento
El cacique se mostró preocupado por el rendimiento de los alumnos de su aldea en el nivel secundario, “este año hemos perdido muchos días de clase por el mal tiempo y el riesgo que implicaba cruzar el arroyo crecido y eso se nota en los resultados. Además, en la Escuela 905 seguimos sin tener acceso a Internet y eso es gran inconveniente porque es una secundaria rural que debería sustentarse y enriquecerse con el uso de las tecnologías de la información y la comunicación”, contó en diálogo telefónico con este Diario.
(PE)
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones