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Cadena de favores: de Apóstoles llegó ayuda para la familia Kapelinski de Oberá. | Foto: Daniel Villamea

La solidaridad posibilita que niños regresen a la escuela

La mujer había contado que fue víctima de violencia de género por parte del padre de su pequeña de dos años y del bebé que lleva en el vientre, por lo que literalmente escapó junto a sus 5 hijos con lo puesto. Obligada a empezar de nuevo, en los últimos meses todos sus ingresos fueron a parar a la compra y construcción de su precaria vivienda, por lo que no pudo mandar a sus hijos a la escuela por falta de útiles.
Tras la publicación de su historia, varias personas se contactaron con este medio para colaborar con la mujer y sus hijos, entre ellos los integrantes de la Fundación Manos que Brindan Amor, de la localidad de Apóstoles. En ese marco, el jueves pasado se acercaron hasta la vivienda de María con un cargamento de ropa, calzados, alimentos, guardapolvos y útiles escolares para los chicos mayores de Kapelinski, dos varones de 11 y 10 años, y una nena de 7.
“Cada vez que podemos tratamos de brindar ayuda a la gente que lo necesita. Por el diario nos enteramos del caso de esta señora y nos conmovió mucho, por lo que decidimos venirnos hasta Oberá para traerle algunas cosas. Se nota que es una mujer muy luchadora y necesita un poco de apoyo. Lo importante es que ahora sus hijos van a poder ir a la escuela”, comentó Milton Ayala.
El transporte de las donaciones estuvo a cargo de Ramón Anselmo Franco, ex combatiente de Malvinas, reconocido por su labor solidaria en la fabricación de bastones y muletas, y la restauración de sillas de ruedas para personas discapacitadas. “Lo más lindo de la vida es darle una mano al prójimo. No hay plata que pague eso”, reflexionó.
Por su parte, Kapelinski se mostró agradecida y emocionada. “Estoy muy contenta por la ayuda de esta gente. No tengo palabras para agradecerles. Ya hablé para anotar a los chicos en la Escuela 660 (del barrio Yerbal Viejo) y van a empezar después de las vacaciones de invierno”, remarcó.
La semana pasada, la mujer había asegurado que ninguna de sus ex parejas la ayuda con los menores, por lo que sobreviven con la Asignación Universal por Hijo (AUH). “Cobro 5000 pesos por mes y me alcanza para poco y nada. A principio de mes compro mercadería y no me sobra nada, no puedo comprar los útiles para mis hijos y por eso este año no empezaron la escuela. Acá cerca hay dos escuelas, pero piden un montón de útiles y no puedo comprar”, se había lamentado.
(El Territorio – Por Daniel Villamea)

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