Según una normativa de 2012, deberían abandonar el centro de la ciudad y ocupar zonas menos congestionadas. El Ejecutivo justifica la falta de controles.
Foto: Gentileza Félix Luz
En 2012, el Concejo Deliberante de San Vicente aprobó la ordenanza 126 que instruía a los corralones de materiales de la construcción y aserraderos a abandonar el centro y ubicarse sobre las rutas nacionales o provinciales que están en el municipio, con el objetivo de mejorar la circulación vial.
La intención era que los puntos de ventas continúen en el lugar donde están, pero los depósitos sean reubicados para sacar el tránsito pesado de los camiones que llegan con materiales a los depósitos y los camiones que reparten el material a domicilio.
La normativa también incluía a los aserraderos y otros tipos de industrias que se manejan con camiones de mucho porte y peso.
En 2015 se prorrogó el plazo de dos años para darle tiempo a esas empresas para la correspondiente mudanza. Pero, llegados a mediados de 2017, el cuerpo deliberativo local se resiste a tratar el tema y permite que sigan en sus lugares.
Aduce que mientras la Comuna tenga su Secretaría de Obras Públicas y resguardos de maquinarias y camiones sobre la calle Belgrano, no pueden exigir que los privados se cambien.
En el centro de San Vicente hay al menos siete depósitos de materiales de la construcción que tienen que mudarse. Las entradas y salidas de los depósitos generan dificultad para el tránsito menor.
(P.E.)
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones