El año que viene, en las comunas esperan poder hacer nuevas construcciones y obras más importantes para los vecinos.
Se va terminando un año complejo para los distintos sectores económicos.
La suba del combustible y la baja en el consumo, sobre todo, hizo estragos en las arcas de industrias y comercios.
Sin embargo, quizás quienes notaron con más intensidad la crisis financiera fueron las comunas.
Obras y proyectos se quedaron a medias por la falta de financiamiento y los pocos recursos que ingresaron fueron destinados al pago de sueldos y al mantenimiento de caminos para sacar la producción.
Con este panorama, los intendentes hicieron un balance de lo que les costó culminar el 2018 pero con la mira ya en el año que está próximo a comenzar.
Aunque con mucha incertidumbre, los alcaldes mantienen esperanzas de contar con un poco más de ingresos y, en ese marco, proyectan obras para sus municipios.
Todo ello, teniendo en cuenta además que, al ser electoral, el año será corto e intenso, e incluso algunos de ellos ya consideran postularse para una reelección (ver Se suman más alcaldes…).
Lo que quedó
Para los alcaldes fue el año que menos obras pudieron empezar, por lo que se abocaron a culminar algunas que ya estaban iniciadas y a las tareas pequeñas, como arreglo de caminos y ejecución de cordón cuneta.
El intendente de El Soberbio, Roque Soboczinski, indicó a El Territorio que, al igual que ocurre en la mayoría de las comunas, terminan un diciembre muy complicado.
“Estamos muy ajustados y complicados, haciendo gestiones para pagar el bono y aguinaldo correspondientes”, sostuvo.
En tanto, Gabriel Friederich, presidente del Concejo Deliberante de Caá Yarí (e hijo del actual intendente Ernesto Friederich), rescató como positivo que se pudo terminar la nueva edificación perteneciente al colegio secundario de la localidad.
“Se nos cumplió una de las metas que teníamos que era ese edificio de nuestro colegio secundario, por lo que estamos tratando de seguir esa linea y no parar en lo que se venía haciendo”, agregó.
Para el intendente de Loreto, Francisco Aquino, las recomendaciones del gobierno provincial ayudaron a que las comunas también cuiden los recursos.
“Las personas que nos conducen a nivel provincial nos hicieron reflexionar sobre gastar sólo lo que tenemos, de tener austeridad y estamos cumpliendo con la gente. Creo que gracias a esta recomendación pudimos terminar bien”, aseguró.
Antonia Medina, jefa comunal de Colonia Polana, afirmó que tuvo que atravesar un año muy difícil: “Trabajamos con Vialidad, Iprodha y en áreas sociales como Salud, dentro de lo que se pudo hacer, porque no fue nada fácil”, expresó.
El alcalde de Bonpland, José Schiro, dijo que “fue un año muy difícil, la quita del Fondo de la Soja nos perjudicó muchísimo y con la compensación vamos haciendo algunas obras. Fue un año muy duro donde hicimos malabarismos para poder llegar, principalmente por el combustible. Tenemos muchos caminos terrados y no pudimos dejarlos perfectos”, dijo.
Daniel Luna, de Candelaria, resaltó las complicaciones por las que debieron atravesar este año y adujo que en 2019 se intentará continuar con las tareas y servicios que se vienen realizando, siempre con mucho cuidado en los recursos.
“Terminamos muy ajustados. Hay voluntad por parte del municipio, pero no tenemos recursos suficientes. Tratamos de avanzar por la crisis, no pudimos terminar como el año pasado con superávit, pero porque los recursos -sobre todo con el aumento de combustible- en lo que hace a obras se vuelven inalcanzables”, advirtió el intendente.
Lo que se proyecta
Muchas metas que se habían puesto los jefes comunales para este año buscarán concretarse el año entrante, como en el caso de Corpus.
Orlando Rostan, administrador comunal de ese municipio, manifestó que todo lo que no se pudo hacer este año se trasladará al 2019.
“Fue un año complejo, hay metas que no pudimos concluir. Mi municipio es chico, no tenemos fábricas no industrias, tenemos mucha gente que necesita. Hubo obras que no pudimos concluir, parques infantiles por ejemplo, y los chicos necesitan un lugar de distracción y no lo pudimos cumplir”, lamentó.
En esa línea, remarcó que se trasladarán las ideas, pero de todas maneras se vuelve difícil, porque “hay mucha incertidumbre, aprobamos nuestro presupuesto pero hablar de eso a principio de año es difícil porque no sabemos cómo va a ir el país el resto del año”.
Gabriel Friederich, de Caá Yarí, aseveró que ya se encuentran en los planes diversas obras que buscarán comenzar el año que viene. “Vamos a tener que gestionar un poco más por los fondos. Nuestro sueño es un playón deportivo, una plaza y un campo de fútbol, para este último ya tenemos el terreno y nos falta la obra”, contó.
Soboczinski, de El Soberbio, por su parte, sostuvo la necesidad de contar con una nueva toma de agua el año entrante, proyecto que estaría incluido dentro del presupuesto nacional.
“La comuna de El Soberbio está creciendo mucho y la ampliación de la red de agua es necesaria. La planta que tenemos es muy vieja y necesitamos algo más moderno. Por eso vamos a trabajar para financiar la obra”, dijo.
Asimismo, mencionó que albergan la ambición de contar con un nuevo polideportivo, “porque hay muchos jóvenes y necesitamos ese espacio de recreación”, y se seguirá con los trabajos en empedrado, cordón cuneta, asfalto y mantenimiento de caminos vecinales, para sacar la producción local.
También en Loreto se busca tener un polideportivo, la obra esta comenzada pero todavía falta para poder inaugurarla.
Asimismo, Medina de Colonia Polana, apuntó a la esperanza de comenzar una anhelada obra del centro cívico.
Transparencia
“Hoy tenemos la suerte de contar con el presupuesto ejecutado de 2017 aprobado, el 2016 también por ser aprobado y los dos trimestres primeros de este año aprobados. Esto necesitaba El Soberbio: paz , tranquilidad y el cuidado de los papeles. Que haya ordenamiento”, adujo el administrador comunal de El Soberbio.
Seguidamente añadió: “Cuando entramos y pedíamos papeles a los comerciantes ni sabían de que se trataba, esto da la pauta de que el problema más grande era administrativo. Nos tocó una época difícil, con más fondos se iba a notar más la gestiones de Gobierno, pero seguimos trabajando”.
Para el presidente del Concejo Deliberante de Caá Yarí, “una de las premisas del municipio es la transparencia, siempre se trabajó bien y tenemos todo en claro. Seguiremos esa linea, porque no hay nada que esconder”.
También así, el intendente de Guaraní Miguel Vargas remarcó que “administrativamente no tenemos objeciones del Tribunal de cuentas”.
“Estamos terminando bien, no como quisiéramos en términos económicos. No podemos decir que tenemos superávit, pero estamos al día”, añadió.
Se suman más alcaldes a la contienda electoral

En los municipios misioneros comienza a sentirse nuevamente el ritmo político y las decisiones que se van tomando tienen indefectiblemente la mirada puesta en el año que entra.
Los jefes comunales de la provincia coinciden en que será un año corto e intenso y algunos ya definieron que competirán en los comicios en busca de una reelección.
El Territorio ya había dado a conocer algunos nombres de funcionarios que anticiparon la participación en la contienda electoral, y siguen agregándose otros más que buscarán seguir en la gestión.
Es así que el presidente del Concejo de Caá Yarí, Gabriel Friederich ya anticipó que competirá en la contienda electoral y buscará reemplazar en la banca municipal a su padre Ernesto, quien pedirá la jubilación.
Al igual que Antonia Medina, quien ya adelantó que buscará la reelección en Colonia Polana e inclusive largó la campaña en el municipio.
A ellos, se suman el intendente de Eldorado, Norberto Hermes Aguirre, Eberth Vera, de Colonia Delicia, Rubén Kobler, que se desempeña como intendente de 9 de Julio, Mabel Cáceres, de Santo Pipó, y Omar Wdowin, de 25 de Mayo.
Por su parte, Soboczinski, de El Soberbio, acotó que “todavía es temprano para hablar de reelecciones. Me gustaría saber como va a ser el año que viene. El Soberbio no es tranquilo, a nivel electoral es violento y hay que analizar bien”.
Lo mismo dijo Vargas, de Guaraní: “De candidatura no hablamos todavía, estamos comprometidos con la tarea que venimos llevando y no tenemos previsto nada”.
Quien ya anticipó que no se presentará fue José Schiro de Bonpland. Adujo estar cansado y no contar más con la paciencia para continuar la labor.
“Tengo cinco mandatos y estoy más cerca de jubilarme, no quiero seguir más. Tiene que venir gente más nueva. Las ganas uno tiene pero me doy cuenta que ya no tengo la paciencia que tenía antes”, explicó.
Con la misma decisión se expresó el intendente de San Ignacio Esteban Romero y el alcalde de Santiago de Liniers, Arnoldo Schoenfild.
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