La Conmebol postergó sin fecha la final de la Copa Libertadores que debían disputar ayer River y Boca, por “desigualdad deportiva” al tomar en cuenta que varios jugadores xeneizes resultaron heridos en los hechos de violencia que sucedieron el sábado, cuando el micro que los trasladaba fue atacado por fanáticos millonarios cerca del Monumental.
“Hoy tenemos que analizar una desigualdad deportiva, no están dadas las condiciones. Hay un equipo agredido”, dijo el presidente de la entidad Alejandro Domínguez al canal Fox Sports.
“Es una vergüenza la imagen que se ha mandado al mundo por culpa de inadaptados, este no es el fútbol”, lamentó el máximo directivo del fútbol sudamericano.
La Conmebol convocó a los presidentes de ambos equipos a una reunión en Asunción para mañana a las 10 a fin de acordar una nueva fecha para la disputa de la final.
Pero acá comienzan los problemas. El encuentro no puede disputarse la próxima semana debido a que en Buenos Aires tendrá lugar la cumbre de líderes del G20.
Por otra parte, la entidad sudamericana está obligada a definir a su representante para el Mundial de Clubes que se disputará a partir del 12 de diciembre en Emiratos Árabes Unidos. Si bien el representante sudamericano debutará el 18 de diciembre antes del inicio del torneo tiene que estar definido si será River o Boca.
Para sumar más incertidumbre, Boca reclamó a la Conmebol que se le dé por ganado el trofeo al entender que su clásico rival es responsable de lo que sucedió en las adyacencias del estadio con sus hinchas y los encargados de analizar el caso podrían tomarse hasta una semana.
A esto se suma que River deberá jugar el miércoles desde las 21.10 por la semifinal de la Copa Argentina ante Gimnasia y la final de ese torneo está pactada para el jueves 6 de diciembre. Otra fecha menos.
Lo más probable sería que se juegue en la semana del lunes 3 al sábado 8 de diciembre y pedir, si es que River llega, que se postergue la final de la Copa Argentina.
Armar el calendario parece un rompecabezas y por ahora todo es incertidumbre.
“Hoy tenemos que analizar una desigualdad deportiva, no están dadas las condiciones. Hay un equipo agredido”, dijo el presidente de la entidad Alejandro Domínguez al canal Fox Sports.
“Es una vergüenza la imagen que se ha mandado al mundo por culpa de inadaptados, este no es el fútbol”, lamentó el máximo directivo del fútbol sudamericano.
La Conmebol convocó a los presidentes de ambos equipos a una reunión en Asunción para mañana a las 10 a fin de acordar una nueva fecha para la disputa de la final.
Pero acá comienzan los problemas. El encuentro no puede disputarse la próxima semana debido a que en Buenos Aires tendrá lugar la cumbre de líderes del G20.
Por otra parte, la entidad sudamericana está obligada a definir a su representante para el Mundial de Clubes que se disputará a partir del 12 de diciembre en Emiratos Árabes Unidos. Si bien el representante sudamericano debutará el 18 de diciembre antes del inicio del torneo tiene que estar definido si será River o Boca.
Para sumar más incertidumbre, Boca reclamó a la Conmebol que se le dé por ganado el trofeo al entender que su clásico rival es responsable de lo que sucedió en las adyacencias del estadio con sus hinchas y los encargados de analizar el caso podrían tomarse hasta una semana.
A esto se suma que River deberá jugar el miércoles desde las 21.10 por la semifinal de la Copa Argentina ante Gimnasia y la final de ese torneo está pactada para el jueves 6 de diciembre. Otra fecha menos.
Lo más probable sería que se juegue en la semana del lunes 3 al sábado 8 de diciembre y pedir, si es que River llega, que se postergue la final de la Copa Argentina.
Armar el calendario parece un rompecabezas y por ahora todo es incertidumbre.
“No se puede jugar la semana que viene”
“Es una vergüenza que por algunos inadaptados tengamos que suspender esta final”, arrancó Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol.
Así anunció que una vez más no iba a jugarse la revancha de la Copa Libertadores.
“Esto no es fútbol. Hay un equipo que fue agredido y no queremos que se juegue para que no haya desigualdades. Queremos que gane el mejor, que no haya excusas”, relató Domínguez.
“Esto es una reprogramación”, aclaró, y agregó que “lo que sé es que no se puede jugar la semana que viene”.
Así anunció que una vez más no iba a jugarse la revancha de la Copa Libertadores.
“Esto no es fútbol. Hay un equipo que fue agredido y no queremos que se juegue para que no haya desigualdades. Queremos que gane el mejor, que no haya excusas”, relató Domínguez.
“Esto es una reprogramación”, aclaró, y agregó que “lo que sé es que no se puede jugar la semana que viene”.
Las insólitas propuestas para jugar la revancha de la Copa
En un comunicado oficial, Boca confirmó que pidió a la Conmebol que aplique a River las sanciones que se prevén en el Artículo 18 a raíz de los incidentes ocurridos en las inmediaciones del estadio. Entre estos castigos, están la “prohibición de jugar un partido en un estadio determinado” o la “obligación de jugar un partido en un tercer país”.
Ante esto último, comenzaron a circular versiones respecto de la posibilidad de que la final tenga como nueva sede un país extranjero. Apareció el rumor de que podría mudarse a Abu Dhabi en Emiratos Árabes, sede del Mundial de Clubes.
El Defensores del Chaco, cerca de donde la Conmebol tiene su sede, el Centenario de Montevideo (Uruguay) o el estadio Nacional de Chile también serían escenarios potables para la realización del duelo. De todas maneras la Conmebol no se hizo eco de esos rumores.
Ante esto último, comenzaron a circular versiones respecto de la posibilidad de que la final tenga como nueva sede un país extranjero. Apareció el rumor de que podría mudarse a Abu Dhabi en Emiratos Árabes, sede del Mundial de Clubes.
El Defensores del Chaco, cerca de donde la Conmebol tiene su sede, el Centenario de Montevideo (Uruguay) o el estadio Nacional de Chile también serían escenarios potables para la realización del duelo. De todas maneras la Conmebol no se hizo eco de esos rumores.
Rodríguez Larreta apuntó contra la barra de River
Después de la cancelación del partido, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, brindó una conferencia de prensa y repartió culpas.
“La responsabilidad del operativo es de la Policía de la Ciudad, donde colaboraron fuerzas federales. En el caso del G-20 será al revés, pero en este caso es así. Le pedí al ministro de Seguridad, Martín Ocampo, que vaya al fondo de la investigación y que haga un sumario interno para determinar las responsabilidades y ver qué se podría haber hecho mejor ayer (por el sábado)”, aseguró Larreta.
“No es un problema de todos los argentinos. Ayer entraron unas 60 mil personas en forma totalmente pacífica sin hacer ningún problema. Hace un mes celebrarnos los Juegos Olímpicos de la Juventud donde participaron un millón de personas con ningún incidente y esos también son argentinos. No hay que generalizar. Acá el problema son las barras, que son los que generan estos incidentes. Son mafias que están enquistadas en el fútbol hace más de 50 años”, tiró Larreta.
El Jefe de Gobierno porteño relacionó todo lo ocurrido el sábado con el allanamiento que realizaron en la casa de uno de los jefes de la barra de River: “Nadie tendrá la ingenuidad de creer que esto no está relacionado al episodio del día anterior, donde se hizo un allanamiento y se encontraron 10 millones de pesos y 300 entradas en manos de la barrabrava de River, ahí está el problema, 300 personas que iban a la cancha y ayer no pudieron entrar y fueron los principales protagonistas de los desmanes alrededor de la cancha, que incluyeron las pedradas al ómnibus de los jugadores de Boca”.
“La responsabilidad del operativo es de la Policía de la Ciudad, donde colaboraron fuerzas federales. En el caso del G-20 será al revés, pero en este caso es así. Le pedí al ministro de Seguridad, Martín Ocampo, que vaya al fondo de la investigación y que haga un sumario interno para determinar las responsabilidades y ver qué se podría haber hecho mejor ayer (por el sábado)”, aseguró Larreta.
“No es un problema de todos los argentinos. Ayer entraron unas 60 mil personas en forma totalmente pacífica sin hacer ningún problema. Hace un mes celebrarnos los Juegos Olímpicos de la Juventud donde participaron un millón de personas con ningún incidente y esos también son argentinos. No hay que generalizar. Acá el problema son las barras, que son los que generan estos incidentes. Son mafias que están enquistadas en el fútbol hace más de 50 años”, tiró Larreta.
El Jefe de Gobierno porteño relacionó todo lo ocurrido el sábado con el allanamiento que realizaron en la casa de uno de los jefes de la barra de River: “Nadie tendrá la ingenuidad de creer que esto no está relacionado al episodio del día anterior, donde se hizo un allanamiento y se encontraron 10 millones de pesos y 300 entradas en manos de la barrabrava de River, ahí está el problema, 300 personas que iban a la cancha y ayer no pudieron entrar y fueron los principales protagonistas de los desmanes alrededor de la cancha, que incluyeron las pedradas al ómnibus de los jugadores de Boca”.
Radio La Cueva Am 1580 – 25 de mayo Misiones
