Néstor García no dudó en abrazarse y cruzar unas palabras con el joven -de la misma edad que su hija- luego de que fuera absuelto. «No teníamos dudas. Estamos seguros de su inocencia», manifestó.
L a lectura de los fundamentos del fallo que condenó a Sebastián Wagner como culpable de la violación y homicidio de Micaela García y a Néstor Pavón como encubridor fue seguida, en general, en un respetuoso silencio, al margen de algunas exclamaciones. Sí hubo una manifestación más sonora cuando se conoció la absolución de Gabriel Otero, quien al retirarse de la sala de audiencias vivió un momento emotivo, cuando Néstor García, el padre de la víctima, salió a su encuentro y se dieron un abrazo, mientras intercambiaban algunas palabras en voz baja.
“‘Nosotros no teníamos dudas. Estamos seguros de la inocencia de Otero”, dijo “Yuyo” García, acompañado por su esposa Andrea Lescano, mientras que el joven, también de 21 años, la misma edad que su hija, agradeció la comprensión y luego declaró: “El padre me pidió perdón por lo que pasó. Fueron seis meses de encierro. Porque a pesar de no estar en la cárcel estuve con la domiciliaria”.
Además, Otero se encargó, una y otra vez, de remarcar: “Wagner no era mi padrastro, era la pareja de mi mamá. Mi papá está vivo”, al mismo tiempo que expresó su satisfacción por la decisión de los jueces de liberarlo, poniéndole fin a “este calvario”.
Prisión perpetua para Sebastián Wagner por el femicidio de Micaela García
“Estoy acá por culpa de la querella y de la fiscalía, este proceso que me comí fue por culpa de ellos”, expresó Gabriel Otero, quien había llegado a juicio por el delito de “abuso sexual con acceso carnal en concurso ideal con homicidio calificado por alevosía, criminis causae y femicidio”.
Otero se había declarado inocente del crimen y también dijo que la noche del femicidio estuvo en su casa y que, cuando se levantó al día siguiente, lo vio llegar a Wagner, quien luego limpió su auto embarrado con ayuda de la madre.
Sobre el conocimiento de su madre Nora González sobre lo ocurrido, comentó: “La verdad no sé si sabía, yo siempre me defendí solo, con lo mío, si ella sabe o supo algo, se lo tendrían que haber preguntado a ella”.
Antes de abrazarse con su pareja entre lágrimas, Otero añadió: “Tengo una bebé de diez meses, se nos ha hecho muy difícil el trayecto de estos meses y la entrada de dinero. Ahora voy a tratar de pelearla, poner el pecho, porque seguro voy a tener muchos problemas, es sabido que perdí el trabajo y voy a intentar recuperarlo”, concluyó.i
(Diario Popular)
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