El misionero es capitán de una embarcación que guía a los barcos que ingresan y egresan al puerto de Ushuaia.
Hoy se cumplen doce días desde que el submarino ARA San Juan reportó su última posición, a la altura del Golfo San Jorge, 240 millas náuticas (432 kilómetros) mar adentro. Las versiones y los trascendidos son muchos debido a que las informaciones las maneja casi de forma exclusiva la Armada Argentina, que se ha mostrado muy precavida, sin especular sobre el causante de la desaparición ni el estado de los 44 submarinistas.
En este contexto, en las últimas horas El Territorio ubicó a un misionero que dice haber sido la última persona que vio a la embarcación antes que se perdiera todo rastro el miércoles 15 de noviembre, día de la última comunicación. Se trata de Silvio Lima (48), oriundo de un paraje cercano a San Javier, quien es capitán de un práctico, una embarcación que guía a los barcos que “ingresan y egresan al puerto de Ushuaia”, según sus dichos.
Silvio expresó en una breve y exclusiva entrevista por teléfono que las sensaciones al ver la embarcación de la Armada Argentina no fueron buenas. “Yo estaba afuera – en el mar – saliendo del Canal Beagle y pasó el submarino el día que salió de Ushuaia. Largaba mucho humo y muy raro era todo pero fuimos los últimos en ver”, fueron sus primeras palabras a la distancia.
El capitán trabaja embarcado desde el año 1990, tres años después que ingresó a Prefectura Naval Argentina. Primero lo hizo en Mar del Plata, hasta que llegó a Ushuaia y en 1993 pidió la baja y empezó a trabajar en el sector privado. Con su experiencia, dice que no recuerda haber visto algo similar.
“Nos cruzamos con submarinos chilenos muy pocas veces, pero nos pareció raro el humo que emitía y los otros no largaban nada”, expresó cuando se le consultó si había visto buques similares.
Entrando en detalles, el misionero expresó que el ARA San Juan “salió el día sábado –11 de noviembre- de Ushuaia, a las tres de la mañana”, aclarando que la fecha y horario la consultó con Prefectura Naval. Y agregó que “nosotros tipo once de la mañana por ahí lo vimos pasando un islote que está sobre la isla Picton”.
“Lo que nosotros vimos muy raro es que largaba muchísimo humo, muchísimo humo. Estábamos con los marineros y nos llamó la atención eso. Y a los días yo vine para Ushuaia y pasó lo siguiente, donde desapareció el submarino y no sabemos nada porque corren muchas versiones”, insistió nuevamente, aclarando que no sabe si tiene algo que ver con la explosión que confirmó la fuerza días después.
Avería y garantías vencidas
El 20 de noviembre desde la Fuerza Armada expresaron oficialmente que, antes del perder el contacto, desde la embarcación habían reportado una avería en las baterías. “El día miércoles se informó este principio de avería, por eso se cambió la derrota (la ruta del buque) y se lo pone rumbo a Mar del Plata”, informó vocero Gabriel Galeazzi.
Las baterías habían sido renovadas en su totalidad en 2014, cuando la unidad fue reparada por el Ministerio de Defensa.
Justamente en este sentido, un informe de ese Ministerio redactado entre 2015 y 2016 advirtió que la Armada había incumplido con los “estándares normativos y operativos para la reparación de media vida y el recambio de baterías”.
En el documento se detalla que se buscó direccionar la compra de suministros para beneficiar a ciertos proveedores, y en ese proceso se habrían adquirido insumos con garantías vencidas. En este sentido, según La Nación, desde la Sindicatura General de la Nación (Sigen) también alertaron que las demoras en la reparación del submarino hicieron que también los motores pierdan su garantía.
El día que zarpó el San Juan
Más allá que el entrevistado se haya tomado el trabajo de consultar con Prefectura Naval y sus registros de navegación antes de hablar con El Territorio, no hay una fecha coincidente el día que partió el ARA San Juan si se consulta en los medios nacionales.
Según el diario Clarín, los submarinistas participaron de ejercicios militares Etapa Mar III en aguas del Canal Beagle , frente a Tierra del Fuego, “y luego zarpa con 44 tripulantes de regreso a su apostadero en la Base Naval Mar del Plata, en un trayecto en el cual colabora con supervisión de la zona económica exclusiva de la plataforma continental argentina”.
La Nación, en cambio, informó que la tripulación, en la cual había dos misioneros, zarpó el lunes 13 de noviembre. Los familiares de Eliana María Krawczyk, en tanto, expresaron que llevaban varios días sin comunicación son la submarinista, algo que se repite en todos los que accedieron a entrevistas desde la base de Mar del Plata.
Algunos de ellos expresaron que no se comunicaban con los tripulantes del submarino desde un mes antes que se informara su desaparición.
(El Territorio)
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